Tras la media sanción que el Senado otorgó esta madrugada a la reforma laboral, desde el Centro de Empleados de Comercio advirtieron que la iniciativa “no moderniza el empleo argentino”, sino que implica una quita de derechos para los trabajadores y podría derivar en mayor conflictividad social y judicialización si avanza en la Cámara de Diputados.
ASí lo afirmó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el secretario adjunto del gremio, Agustín Gómez, quien además sostuvo que “el trabajador siempre es el más vulnerable en la relación entre empleador y empleado. Por eso existen las leyes laborales, para darle más derechos. Lo que vemos es que lo están dejando aún más vulnerable”.
Gómez vinculó la reforma con el contexto macroeconómico actual y planteó que el problema de fondo no es la legislación laboral sino el plan económico nacional.
“Lo que hay que reformar en Argentina es la política económica que está llevando adelante el gobierno de Milei”, señaló. Según detalló, “hasta la fecha se han perdido 300.000 puestos de trabajo y alrededor de 30.000 empresas cerraron”.
A su entender, la iniciativa no generará nuevos empleos. “No va a mejorar la situación ni a dar más puestos de trabajo. Lo único que están haciendo es quitar derechos y va a ser más perjudicial”, insistió.
Ante la consulta sobre el posible avance en Diputados, Gómez anticipó un escenario de mayor tensión. “Seguramente va a generar más conflictividad”, advirtió.
El dirigente consideró que la reforma también implica una pérdida de representación sindical, especialmente por la modificación en los convenios colectivos. “Con la cuestión de la ultraactividad y los convenios por empresa, el trabajador deja de tener un convenio fuerte por actividad y pasa a negociar solo, muchas veces con su grupo de compañeros, condiciones laborales y salarios”, explicó.
“Sabemos que en la relación laboral el empleador es el más fuerte. Dejar al trabajador solo discutiendo aumento de sueldo o condiciones es una pérdida de derechos”, agregó. Además, anticipó que, de aprobarse definitivamente, podría haber “judicialización” porque el trabajador “queda más vulnerable”.
En cuanto a la estabilidad laboral, Gómez sostuvo que la reforma facilitaría despidos. “Va a ser simplemente para que desde el sector empresarial tengan más facilidad al momento de despedir”, afirmó.
Aunque el Gobierno sostiene que la flexibilización fomentará la contratación, el dirigente opinó que podría ocurrir lo contrario. “Al facilitar el despido quizás se genere más pérdida de puestos de trabajo”, remarcó.
También enumeró otras medidas económicas que, a su juicio, impactan negativamente en el empleo: “La quita de subsidios en tarifas, la desregulación de alquileres, no permitir aumentos de sueldo. Son políticas que están destruyendo la producción, la industria, las pymes”.
“Una empresa en Argentina abre cuando hay consumo. En este contexto el consumo está totalmente caído y las ventas también. No van a contratar porque el trabajador tenga menos derechos; al contrario, pueden empezar a despedir masivamente”, afirmó.
Desde el gremio también interpretan la reforma como un recorte al poder sindical. Gómez cuestionó que se limite la posibilidad de realizar asambleas en empresas ante conflictos y defendió el derecho constitucional de los trabajadores a organizarse.
“La idea es que deje de existir el convenio por actividad, que es lo que da fuerza a la hora de discutir salarios y condiciones laborales”, explicó. “Al pasar a convenio por empresa, el trabajador queda solo y vulnerable”.
Para el dirigente, “hay un ataque importante hacia el modelo sindical argentino”, aunque aclaró que “más que nada es un ataque hacia el trabajador, porque el modelo sindical apunta a defender sus derechos”.
Finalmente, Gómez también apuntó a los representantes provinciales. Consideró que deberían haber escuchado más a los trabajadores antes de acompañar la media sanción y analizar el proyecto “punto por punto”. Aclaró que no todo el contenido le resulta objetable. “No estamos en desacuerdo en que se bajen impuestos a los empleadores o que sea más barato abrir una empresa. Hay puntos que deben cambiarse. Pero no de esta manera”, sostuvo.
Finalmente, Gómez remarcó que el proyecto aprobado en el Senado “apuntó principalmente a la quita de derechos” y no a la generación de empleo en un contexto de caída del consumo y retracción económica.



