El proyecto de la reforma laboral se debate este miércoles en el Congreso de la Nación y hay muchas voces en contra. Una de ellas, es la de Cynthia Benzion, abogada laboralista y expresidenta de la Asociación de Abogados y Abogadas Laboralistas de Argentina, quien sentenció que “no es una reforma cosmética, es una reforma profunda que lo que pretende es básicamente, y para decirlo de una manera muy sencilla, quitar derechos a las personas que trabajan y quitar poder a los sindicatos”.
En una entrevista con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, la letrada sostuvo que “si uno analiza la historia del derecho laboral, lo que va a encontrar es que todos los derechos laborales que hoy tenemos, que mucha gente considera o cree erróneamente que existieron siempre, fueron producto de conquistas obtenidas mediante la lucha de las organizaciones sindicales, mediante las huelgas. No siempre tuvimos vacaciones, no siempre tuvimos aguinaldo, no siempre tuvimos sindicatos fuertes que negocien aumentos salariales periódicamente”.
Además, resaltó que “no siempre tuvimos la posibilidad, por ejemplo, de tener beneficios sociales, acceder a cursos de capacitación, reintegro de gastos de cuidado de los niños. El derecho laboral se fue construyendo con una lógica que es mejorar la vida de las personas que trabajan y básicamente que dependen de su salario para vivir, y esto es la función esencial del derecho al trabajo”.
En relación con el marco legal, Benzion recordó “el derecho laboral está para proteger a la parte más débil, que siempre es el trabajador que depende de su salario, y esto lo dice la Constitución Nacional, no es un posicionamiento teórico o ideológico. Lo dice el artículo 14 bis, lo dicen los tratados internacionales que obligan a nuestro país a la legislación laboral con ese objetivo. Bueno, esta reforma laboral va en dirección contraria, quita derechos”.
Señaló que la reforma no tiene beneficios, “son todos perjuicios”, porque “cuando se habla de la necesidad de una reforma laboral porque, por ejemplo, el mercado de trabajo hoy en día está muy precarizado o porque más del 40% de la gente que trabaja no está registrada, mal llamada en negro, o porque hace muchos años que no se genera empleo en Argentina, obviamente hay un sector que hoy ocupa el gobierno y que tiene el respaldo de los grandes grupos económicos, que utiliza esta situación grave para decir: ‘Bueno, entonces cualquier reforma laboral es bienvenida, porque así las cosas no podían seguir’. Bueno, esta es la primera falacia que es necesario desmontar”.
Benzion subrayó que la solución real requiere políticas económicas más amplias: “Eso no se logra con las leyes laborales, eso se logra con una política económica de activación de la industria, de todas las ramas, ayudando a las empresas que necesitan ayudas del Estado para generar más trabajo, como han reclamado expresamente las PyMES, diciendo: ‘A nosotros esta reforma laboral no nos ayuda en nada porque la carga fiscal que tenemos que afrontar la vamos a tener que seguir afrontando’. O sea que no nos sirve para nada esta reforma”.
La industria del juicio
Sobre la polémica de la llamada “Industria del Juicio”, la abogada aclaró que “cuando una empresa decide contratar trabajadores sin registración, por ejemplo, asume un riesgo y es que el trabajador no registrado al ser despedido reclame no solo la indemnización, sino también los daños que le ha causado estar determinado periodo trabajando sin registración. Sin aporte jubilatorio, sin recibo de sueldo, sin obra social y demás”.
Por lo tanto, “esa sentencia que han reconocido esta situación donde el trabajador que nunca pudo ejercer sus derechos finalmente con una sentencia judicial puede hacerlo, causa un impacto económico y entonces la empresa ha salido a decir: ‘Tengo que pagar un juicio muy grande y esto quizás me lleve a la quiebra’. En primer lugar, esta es una decisión del empleador que ha decidido no cumplir la ley laboral durante toda la relación laboral” y segundo “es falso”.
Respecto a esta situación, la abogada se lamentó porque es algo que “ha encontrado un fuerte eco en un sector de la población, de los medios y de los sectores más interesados en impedir que los trabajadores cuando les corresponde hagan juicio”.



