El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, Sergio Escalante, expresó un fuerte rechazo al proyecto de reforma laboral y aseguró que la iniciativa perjudica a los trabajadores formales, a los pequeños comerciantes y también a emprendedores.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el dirigente explicó que desde el gremio vienen desarrollando “una campaña de visibilización de la reforma, lo que significa no solamente para trabajadores, sino para toda la sociedad”. “Contamos en cada planta, en cada fábrica y en las redes sociales, lo que realmente se viene, que es muy complicado”, afirmó.
Escalante estuvo en la movilización realizada en rechazo al proyecto en las afueras del Congreso y contó que “hubo represión de parte de la policía, hay infiltrados, buscan cualquier excusa para iniciar la represión”. Agregó que “en la columna nuestra son todos trabajadores de fábrica los que fueron a reclamar un derecho constitucional y se lo sacan con violencia”.
El referente de los obreros señaló que el gremio identificó “por lo menos ocho ejemplos claros de derechos que se van a perder”, entre ellos el banco de horas, el esquema de sindicalización y modificaciones en los aportes.
También sostuvo que “hoy nosotros para discutir una paritaria, tan difícil como estamos hoy con un INDEC totalmente desacreditado, tenemos que hacer medida de fuerza. Si no hacemos medida de fuerza, la empresa no se mueve de los porcentajes de las pautas del gobierno, del famoso 1%”.
“Los jubilados tiene que decidir entre comprar sus remedios o comer”
En otro tramo de la entrevista, Escalante describió que “cae el consumo de carne, cae el consumo de leche, cae el consumo de todos los alimentos. La gente come menos cantidad. Los jubilados tienen que elegir entre tomar el remedio o comer. Hay familias donde los padres no comen para que coman los hijos en la cena. O sea, eso está pasando, es dramático”.
El dirigente fue más allá y trazó una comparación histórica: “Tenemos que ir a la década infame para llegar a una situación en que los padres tengan que dejar de comer para que los hijos coman. Y estoy hablando de trabajadores, no estoy hablando de personas desocupadas. Los desocupados están peor, comen arroz, comen fideos solamente. ¿Cómo pretendemos que crezca esa sociedad si los niños de hoy solamente se alimentan a base de carbohidratos?”.
Finalmente, lanzó una advertencia sobre el clima social: “Para nosotros, si sigue en esta línea el gobierno, esto termina en un estallido social porque en un momento esto se acaba”.
El panorama está muy complicado, advierten desde el gremio y aseguran que continuarán con la lucha para que no se violen ningún derecho de los trabajadores argentinos.



