Una vecina de la localidad de Corpus Christi expresó su indignación por la utilización de fuegos artificiales durante la apertura de los carnavales locales, un hecho que, según denunció, contradice una ordenanza municipal vigente que prohíbe el uso de pirotecnia por los daños que provoca en animales y en personas con discapacidad.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, la mujer, residente en la zona centro del pueblo, cuestionó duramente la organización del evento y apuntó contra las autoridades municipales por avalar una práctica que, aseguró, está expresamente prohibida por normativa local. “Me parece una falta de respeto que los gobernantes apoyen semejante actitud. Fueron ellos los que organizaron el evento y hasta usaron un tanque de agua del municipio para lanzar los fuegos artificiales”, señaló.
Según relató, el uso de cohetes y pirotecnia se extendió durante aproximadamente diez minutos en la primera noche de carnaval, lo que generó un fuerte impacto en animales domésticos y silvestres. “Soy defensora de los animales desde hace mucho tiempo y estoy totalmente en contra de estos abusos. Mis perros quedaron completamente alterados. Tengo ocho y vivo a dos cuadras de donde se hizo el evento. Me imagino lo que habrá sido para los animales que están en la calle, los caballos, los pájaros”, expresó.
La vecina remarcó que la situación fue sorpresiva y que no existió ninguna campaña previa por parte del municipio para desalentar el uso de pirotecnia. “Nadie esperaba que la apertura tuviera cohetes. Fuegos artificiales es una cosa, pero los cohetes son otra. No hubo avisos ni campañas de concientización”, afirmó.
Además, cuestionó que la ordenanza que prohíbe la pirotecnia haya sido firmada por el actual intendente y, aun así, no se haya respetado. “¿Qué sentido tiene que hagan una ordenanza si después ellos mismos no la cumplen? Eso es lo que más bronca me da”, sostuvo.
La denunciante también indicó que intentó realizar reclamos durante el evento, pero no obtuvo respuestas por parte de la Policía ni de empleados municipales. “Nadie respondió nada. Por eso decidí hacerlo público. No puede ser que cuando al municipio le conviene, la ordenanza no se cumpla”, manifestó.
Los carnavales se desarrollan en una localidad pequeña, ubicada a unos siete kilómetros de Gobernador Roca, y en esta edición participaron comparsas provenientes de Santo Pipó y del barrio Caribe América. La vecina expresó su temor de que la situación se repita en las noches siguientes y reiteró su pedido para que se respete la normativa vigente.
“Lo único que pido es que se cumpla la ordenanza y que el mismo gobierno la respete. Para eso está”, concluyó.







