En las próximas horas, Jeremías, el niño misionero de cinco años, viajará junto a su familia a México para comenzar el tratamiento experimental con la máquina Cytotron, un equipamiento médico que se aplica en la ciudad de Monterrey. El traslado representa un paso clave dentro de un proceso que fue posible gracias a una extensa campaña solidaria que trascendió fronteras y movilizó apoyos en distintos puntos del país y del exterior.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, su mamá, Katya Genovese, contó que los días previos al viaje están atravesados por múltiples sensaciones. “Acá estamos súper ansiosos, conteniendo la verdad que un montón de emociones que estamos sintiendo en estos días”, expresó, mientras la cuenta regresiva avanza hacia la partida.
La familia viajará completa. Jeremías estará acompañado por sus padres y por su hermano Emiliano, quien también tuvo un rol activo durante la campaña de difusión. Genovese destacó su participación y valoró el compromiso que mostró desde el primer momento. “Emi también muy metido en lo que fue la campaña, muy participativo”, señaló.
El cronograma ya está definido. La salida desde Posadas será el 9 de febrero y el regreso está previsto para el 15 de marzo, tras permanecer 32 días en México. Durante ese período, Jeremías realizará el tratamiento principal y una serie de estudios y evaluaciones previas y posteriores. “Ese sería todo el trayecto”, explicó su mamá al detallar la logística del viaje.
Uno de los momentos más significativos de las últimas semanas fue la confirmación de la ayuda de una fundación mexicana que cubrirá el costo que restaba del tratamiento con Cytotron. Según relató Genovese, ese respaldo llegó gracias a la amplia difusión de la historia. “Gracias a toda la difusión que tuvo esta campaña, llegaron nuestros videos a gente que estaba en México y nos propusieron pagar lo que nos faltaba del tratamiento de Jeremías”, contó.
Si bien el procedimiento central ya está garantizado, la familia continúa necesitando apoyo para afrontar otros gastos vinculados a la estadía. Durante su permanencia en Monterrey, Jeremías deberá realizar terapias complementarias como kinesiología y fonoaudiología, además de cubrir alojamiento, alimentación y traslados. “Todo eso lo tenemos que pagar aparte”, explicó.

Los costos finales de esas terapias aún no están cerrados, ya que dependerán de una evaluación médica inicial. Genovese aclaró que los valores varían según cada caso. “Eso es distinto en cada niño”, indicó, al remarcar que el presupuesto definitivo se define una vez que el equipo profesional determina la frecuencia y el tipo de tratamiento necesario.
El contacto con la clínica en México se mantiene de manera permanente. En los últimos días, la familia terminó de coordinar los detalles administrativos y sanitarios. “Ellos quieren estar informados de toda nuestra dinámica en México”, relató, y explicó que la clínica se encargará del traslado diario de Jeremías desde el lugar de hospedaje hasta el centro médico.
Jeremías padece leucomalacia periventricular, una forma de parálisis cerebral asociada a la falta de oxígeno al nacer. Fue prematuro extremo y nació a las 29 semanas, en un embarazo que presentó diversas complicaciones. “Todas esas situaciones terminaron en la incapacidad que Jeremías trae consigo”, explicó su mamá.
Sobre el tratamiento, Genovese señaló que el objetivo es acelerar procesos que con terapias convencionales demandan años. “Este equipamiento lo que puede es avanzar los años de terapias convencionales que nosotros podemos realizar acá”, afirmó, al referirse a los posibles avances en motricidad y cognición.
Tras finalizar el tratamiento, el regreso a la Argentina marcará una nueva etapa. Según explicó, será fundamental intensificar la estimulación. “El cerebro se vuelve con mucha más plasticidad para poder absorber los conocimientos”, sostuvo, al detallar cómo continuará el acompañamiento terapéutico.
En ese camino, el contacto con otras familias resultó clave para sostener la expectativa. Genovese relató una experiencia reciente que la conmovió profundamente. “Un nene que estaba terminando el tratamiento logró quedarse sentado solo, algo que no había podido hacer antes”, contó, al explicar cómo esos testimonios refuerzan la esperanza.
Más allá de los avances médicos, el deseo central sigue siendo el bienestar de Jeremías. “Lo que buscamos es la mayor calidad de vida que podamos darle”, expresó su mamá, al remarcar que cada esfuerzo apunta a garantizarle un futuro con mayores posibilidades.
La campaña solidaria continúa activa para acompañar los gastos restantes. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias jereamexico1 y seguir el día a día del viaje en el Instagram oficial @jereamexico.



