La guerra en Ucrania volvió a golpeó a Misiones. Cristian Airala, un joven de 27 años oriundo de Puerto Iguazú, murió en las últimas horas durante un ataque ruso con drones y misiles en la región de Járkiv, en el noreste del país europeo, mientras combatía como voluntario para el Ejército ucraniano.
Airala se desempeñaba como integrante de una unidad de asalto que se dirigía hacia una zona de combate cercana al frente cuando fue alcanzada por la ofensiva. En el mismo ataque murieron también dos soldados colombianos que formaban parte del mismo grupo, según confirmaron compañeros de unidad.
El misionero utilizaba la chapa de guerra “Machete” y contaba con experiencia previa en el Ejército Argentino, donde se había formado como instructor de tiro. Esa preparación fue uno de los motivos por los cuales había sido asignado a una unidad considerada entre las más expuestas dentro del dispositivo militar ucraniano.
El ataque se produjo en un sector donde, de acuerdo con testimonios de combatientes que operan en la zona, los enfrentamientos con las fuerzas rusas se dan a muy corta distancia, incluso cuerpo a cuerpo. Según relató un compañero que participaba de la misma misión, la unidad avanzaba hacia el área asignada cuando fue detectada y atacada de manera simultánea con drones y misiles.
La ofensiva se desarrolló en un contexto extremo, marcado por temperaturas que oscilan entre los 20 y los 30 grados bajo cero, una condición que agrava las dificultades operativas y sanitarias en el frente de batalla. El mismo combatiente explicó que las bajas fueron inmediatas y que el ataque no consistió en un solo impacto, sino en una secuencia de hostigamientos con drones seguida por una ofensiva más amplia con misiles, una modalidad que se volvió habitual en esa región del conflicto.
En la unidad en la que combatía Airala hay voluntarios de distintos países de América Latina, entre ellos paraguayos, colombianos, brasileños y argentinos. La presencia de ciudadanos extranjeros en las filas ucranianas se mantiene desde el inicio de la invasión rusa a gran escala, hace más de tres años y medio.
La muerte del joven de Puerto Iguazú se suma a una lista creciente de argentinos que perdieron la vida mientras combatían para Ucrania. No existen cifras oficiales sobre la cantidad total de ciudadanos argentinos fallecidos en el conflicto, aunque en los últimos meses se registraron varios episodios similares.
A fines de octubre pasado, tres argentinos murieron durante un ataque ruso con drones en la región de Sumy, también en el noreste del país. En ese episodio fallecieron José Adrián Gallardo, de 53 años, conocido como “Rogy”, Ariel Achor, de 25, alias “Merlo”, y Mariano Franco, de 47, identificado como “Sisu”, quienes habían participado de su primera misión de asalto en la denominada “línea cero”, el punto de mayor contacto con las fuerzas rusas.
Meses antes, en julio, un ataque con drones rusos causó la muerte de Emmanuel “Coca” Vilte, de 39 años, quien combatía junto a las fuerzas ucranianas desde 2022 y había participado de la contraofensiva lanzada por Kiev en el este del país.
Los argentinos que llegan a Ucrania lo hacen como voluntarios, mediante un alistamiento formal en las fuerzas armadas ucranianas, y suelen ser destinados a unidades de asalto, consideradas entre las más riesgosas del frente.





