Dos incendios registrados en menos de 24 horas en territorio misionero fueron controlados por Bomberos, sin que se produjeran personas lesionadas, aunque sí se reportaron daños materiales de consideración.
El primero de los hechos ocurrió durante la noche del jueves en una plantación de eucaliptos del paraje Macaco, en jurisdicción de Santo Pipó. El fuego fue detectado alrededor de las 20.50 horas y afectó una superficie estimada en 14 hectáreas, demandando un importante despliegue operativo.
En el lugar trabajaron de manera conjunta efectivos de la División Bomberos de Santo Pipó y Bomberos Voluntarios de Corpus Christi, quienes lograron extinguir el incendio cerca de las 22.30, evitando su propagación hacia sectores lindantes. Tras el control de las llamas, se dispuso un seguimiento preventivo para detectar posibles focos remanentes.
El segundo siniestro se registró durante la madrugada de este viernes, alrededor de las 4 horas, en una vivienda de madera ubicada sobre calle Sargento Cabral casi avenida José Ingenieros, en la ciudad de Oberá.
El incendio afectó una casa de aproximadamente 6 por 10 metros, provocando daños en el techo de zinc, cielorraso, paredes, instalaciones eléctricas y una habitación. En el inmueble residían dos personas adultas y un menor, quienes resultaron ilesos. La vivienda pertenece a una mujer de 72 años.
De acuerdo a las pericias realizadas, el foco ígneo se habría originado a raíz de un desperfecto eléctrico. Personal de la División Bomberos Oberá logró controlar la situación y evitar que el fuego se extendiera a construcciones cercanas.
Ambos episodios se produjeron en un contexto climático desfavorable. Según el Observatorio Provincial de Alerta Temprana (OPAD), el índice de peligro de incendios se mantiene en nivel alto en gran parte del territorio provincial, lo que incrementa el riesgo de generación y propagación de focos ígneos, especialmente en zonas rurales y forestales.
Desde los organismos de emergencia reiteran la importancia de extremar las medidas de prevención, tanto en ámbitos domiciliarios -especialmente en instalaciones eléctricas- como en áreas rurales, para reducir el riesgo de incendios.




