Carlos Alcaraz se consagró este domingo como nuevo campeón del Abierto de Australia tras imponerse en una final memorable ante Novak Djokovic, y logró un hito histórico: completar el Grand Slam de carrera a los 22 años, convirtiéndose en el tenista más joven en conseguirlo en la Era Open.
En la definición disputada en Melbourne, Alcaraz se recuperó tras ceder el primer set y terminó imponiéndose por 2-6, 6-2, 6-3 y 6-4, luego de 3 horas y 2 minutos de juego, en un partido de alto nivel técnico y físico que confirmó el recambio generacional en la cima del tenis mundial.

Con este triunfo, el español sumó el único Grand Slam que le faltaba a su palmarés, tras haber ganado previamente Roland Garros, Wimbledon y el US Open, y cerró así un ciclo reservado solo para leyendas del deporte. Ningún jugador había logrado completar los cuatro grandes a una edad tan temprana.
La victoria tuvo además un peso simbólico extra: frustró el intento de Djokovic de alcanzar su 25° título de Grand Slam, lo que hubiera significado un nuevo récord absoluto en el tenis masculino. El serbio, máximo ganador histórico del Abierto de Australia, no pudo sostener el ritmo ante la intensidad y regularidad del español a partir del segundo set.
El título en Melbourne representa el primer Abierto de Australia para Alcaraz y refuerza su posición como una de las grandes figuras dominantes del circuito actual. Con este logro, el español no solo amplía su colección de trofeos, sino que marca una era y reescribe los registros de precocidad en el tenis internacional.
En una final que combinó experiencia, potencia y temple, Alcaraz confirmó que su irrupción no es promesa sino realidad, y que el futuro del tenis ya es presente.

Fuente: Agencia de Noticias NA y Medios Digitales




