El inicio del acopio de tabaco en Jujuy volvió a exponer las tensiones que atraviesa el sector productivo en un contexto marcado por la desregulación impulsada por el Gobierno nacional. Según informó El Tribuno de Jujuy, la Cámara del Tabaco de esa provincia comenzó esta semana la compra de la producción bajo un nuevo sistema centralizado, al tiempo que anticipó una fuerte discusión por un precio que permita sostener la actividad frente al aumento de los costos.
De acuerdo a lo publicado por el medio jujeño, el presidente de la Cámara del Tabaco de Jujuy, Pedro Pascuttini, explicó que desde el lunes se puso en marcha el acopio con un esquema unificado en las instalaciones de la Cooperativa de Tabacaleros, donde operan todas las empresas compradoras. Solo durante la primera jornada completa se adquirieron 561.829 kilos de tabaco, un volumen que refleja el ritmo con el que comenzó la campaña.
Pascuttini sostuvo que el cambio en la modalidad de compra responde a una tendencia internacional orientada a reducir costos de proceso e industrialización para mejorar la competitividad, especialmente en los mercados externos. Sin embargo, advirtió que este nuevo escenario profundiza las asimetrías en la formación de precios. “Hoy existe un dominio empresarial que fija precios de manera unilateral, una situación que se agravó con la desregulación impulsada por el Gobierno nacional, que modificó las reglas de comercialización y debilitó los espacios de negociación entre oferta y demanda”, afirmó, según consignó El Tribuno de Jujuy.

En ese marco, la Cámara reclamó que el precio mínimo que se pague al productor sea, al menos, equivalente al valor de la campaña pasada medido en dólares. El dirigente remarcó que los ingresos actuales resultan insuficientes para afrontar los costos crecientes de la actividad y señaló que “lo que percibe no alcanza para cubrir salarios de la mano de obra, ni los gastos de combustible, energía eléctrica, gas y otros insumos que demanda la cosecha”.
Otro de los puntos señalados por el sector tiene que ver con los costos financieros que recaen sobre los productores. Pascuttini pidió que no se repita la situación de campañas anteriores, en las que los tabacaleros debieron absorber los gastos hasta el momento efectivo del cobro, lo que genera atrasos y compromete el desarrollo normal del proceso productivo. En ese sentido, insistió en la necesidad de una mesa de negociación “equilibrada y equitativa”, donde el productor no vuelva a ser la variable de ajuste.
Respecto del funcionamiento del nuevo sistema de acopio, explicó que las compras se organizan por turnos, con participación de las empresas y la cooperativa, bajo un esquema planificado que busca eficiencia. No obstante, subrayó que cualquier mejora en la competitividad debe reflejarse también en el primer eslabón de la cadena, en un contexto de inflación anualizada del 31,5%, suba de la mano de obra del 33% y una variación cambiaria cercana al 41%, además del encarecimiento sostenido de los servicios.
Finalmente, Pascuttini señaló que el acopio se desarrolla con normalidad y que las plantaciones se encuentran en buen estado, con expectativas de buenos rendimientos y calidad, tras una campaña que alcanzó las 12.630 hectáreas implantadas en la provincia.






