El juez de Instrucción 3 de Puerto Iguazú, Martín Brites, actualmente subrogando el Juzgado de Eldorado, imputó en forma preventiva y por los delitos de “extorsión, privación ilegítima de la libertad y lesiones leves” a un hombre de 72 años y a su hijo de 24, quienes serían propietarios de un aserradero y que fueron denunciados por un empleado por agresión, indicó un vocero del caso.
Fue en el marco del trámite de indagatoria, donde ambos sospechosos se abstuvieron de declarar, siendo notificados de que continuarán detenidos hasta que se resuelva su situación judicial, agregó la misma fuente.
El caso salió a la luz cuando un joven de 20 años relató en redes sociales que fue atacado en el aserradero donde trabajaba.
Al mismo tiempo, radicó una denuncia penal y ello motivó que dos personas, dueñas de la empresa, fueran detenidas. Según relató la víctima, el pasado viernes a las 8 se presentó en su trabajo ubicado en inmediaciones de la calle Belgrano del kilómetro 3. Estuvo con reposo médico desde el 4 de enero debido a un accidente laboral en el que sufrió una lesión en un dedo que le afectó el hueso y la uña.
Llegó con los certificados médicos y, según indicó, el patrón le dijo que ya no había trabajo para él y que no le iban a abonar los días que no se presentó.
El joven exigió que le fueran abonados, dado que el accidente ocurrió en el aserradero.
Firma de documentaciones
Lo que siguió fueron amenazas y golpes para que firmara papeles en blanco que él se negó a rubricar, siempre de acuerdo a las manifestaciones del joven. Luego cerraron la puerta de la oficina y entre tres hombres lo agredieron con golpes de puño en el rostro, con un palo en la cabeza y lo amenazaron con una pala, según contó ante las autoridades.
Los acusados, agregó el denunciante, le insistían en que firmara y él continuó negándose.
Cansado de los golpes, accedió a firmarles y luego le exigieron que entregara su teléfono celular.
Debido a que volvió a negarse, nuevamente lo agredieron para que les diera la contraseña del móvil, el cual le arrebataron.
Acto seguido, indicó el damnificado, le borraron todo lo que tenía en el dispositivo. Estuvo retenido en la oficina hasta las 11.30. Por último lo llevaron a una escribanía donde volvió a firmar papeles hasta que lo liberaron, precisó.
A raíz de la denuncia, el joven fue asistido en el SAMIC Eldorado, donde el médico policial diagnosticó que sufrió “traumatismos en el rostro y en el cuero cabelludo”. El Juzgado en turno en tanto, ordenó la detención de los sospechosos, quienes por el momento continuarán alojados en sede policial.





