La primera reunión del año para definir el precio del tabaco Burley en Misiones concluyó sin acuerdo y dejó expuestas diferencias profundas entre empresas, cooperativas y gremios de productores, en un escenario atravesado por la desregulación del mercado, la discusión sobre los volúmenes reales de producción y la posibilidad de que el inicio del acopio se concrete aun sin consenso formal.
El encuentro, que abrió formalmente la negociación de la campaña 2026, tuvo lugar ayer en la Asociación de Plantadores de Tabaco de Misiones (APTM) y confirmó una dinámica ya conocida en el sector. Las posiciones iniciales quedaron muy alejadas y ninguna de las partes mostró señales de ceder en el corto plazo.
Mientras los gremios reclaman una recomposición que permita recuperar el poder adquisitivo perdido frente a la inflación y la devaluación, desde el sector comprador advierten que el contexto regional y la situación del mercado internacional presionan los precios a la baja.
Uno de los cambios estructurales que atraviesa la discusión es la posibilidad de iniciar el acopio sin un acuerdo previo, una herramienta habilitada a partir del esquema de desregulación vigente a nivel nacional. Esta condición, que en campañas anteriores no existía, altera el equilibrio de la negociación y genera preocupación en el sector productivo, que teme que el arranque unilateral de la compra termine consolidando valores que consideran insuficientes.
Desde el ámbito cooperativo y empresarial se sostiene que el mercado ya no presenta el faltante de tabaco que caracterizó a la campaña pasada. La lectura predominante en ese sector es que este año existe una mayor disponibilidad de materia prima tanto en Argentina como en Brasil, lo que condiciona la capacidad de pago de la industria. Bajo ese análisis, el precio de referencia propuesto se ubica en torno a los 3.200 pesos por kilo como promedio general, con una estructura de compra que prioriza evitar distorsiones entre calidades altas y bajas. Es decir que en términos porcentuales, los compradores ofrecieron un aumento del 15%.
En esa línea, remarcaron que un incremento mayor podría generar dificultades para la colocación del producto elaborado, especialmente en un contexto internacional más restrictivo. También se advierte que el costo de los insumos, el consumo energético y los gastos industriales se incrementaron de manera significativa, lo que impacta en la estructura final del precio.
Otro de los factores que sobrevuela la negociación es la situación del mercado brasileño. Desde algunos sectores se plantea que el país vecino enfrenta problemas para absorber su propia producción y que los valores que se manejarían allí serían inferiores a los que se discuten en Misiones. Esa combinación alimenta el temor de que parte del tabaco brasileño termine ingresando al mercado local, incrementando el volumen disponible y profundizando la presión sobre los precios.
En el ámbito oficial provincial, esa hipótesis no es descartada de plano y se reconoce que el comportamiento del mercado regional será determinante en las próximas semanas. La eventual llegada de tabaco desde Brasil aparece como una amenaza latente en un contexto en el que los márgenes de rentabilidad son cada vez más ajustados.
Sin embargo, desde el sector productivo relativizan la idea de una sobreproducción local.
Productores y referentes territoriales sostienen que el tabaco de esta campaña presenta menor peso específico y que los volúmenes reales estarían por debajo de las estimaciones más altas que circulan en la mesa de negociación. En ese sentido, se plantea que la producción total podría ubicarse sensiblemente por debajo de los picos alcanzados en campañas récord recientes. También se pone en duda la posibilidad de un ingreso significativo de tabaco brasileño, al considerar que las condiciones logísticas y comerciales actuales hacen más probable que, ante un escenario de precios bajos, parte de la producción misionera busque salida hacia el país vecino antes que lo contrario. Esa tensión fronteriza, histórica en el sector, vuelve a aparecer como un elemento de presión indirecta en la negociación.
Dentro del universo productivo, además, se reconoce la existencia de tensiones internas vinculadas al rol de los compradores intermedios. Se advierte que una porción significativa del tabaco que ingresa en los primeros días de acopio no proviene directamente de productores, sino de actores que ya cuentan con grandes volúmenes almacenados y que buscan liquidez inmediata. Esa dinámica, si bien es legal, genera malestar entre quienes consideran que distorsiona el mercado y condiciona el precio desde el arranque.
Los gremios, por su parte, califican de insuficiente la propuesta inicial puesta sobre la mesa y advierten que “no alcanza a cubrir ni siquiera una parte sustancial de la inflación anual”, según marcó una fuente del sector.
Los representantes de los trabajadores pidieron alrededor del 59% de suba, para cubrir inflación anual, devaluación y equiparar condiciones con Salta y Jujuy. Es decir una aumento que lleve el kilo de tabaco de mayor calidad por arriba de los $4.000.
El reclamo apunta a un incremento que supere el índice inflacionario, incorpore el impacto de la devaluación y equipare las condiciones de acopio con las provincias del norte tabacalero.
En ese marco, se pasó a un cuarto intermedio y se espera una nueva reunión en la próxima semana. No obstante PRIMERA EDICIÓN pudo saber que una importante cooperativa ya puso inicio de fecha del acopio: el lunes 2 de febrero, “haya o no acuerdo”.
Cabe recordar que en la última campaña se acopiaron más de 39 millones de kilos, aunque el precio que se pagó estuvo muy por debajo de lo que pretendían los productores.
Inhabilitarán a empresas tabacaleras que tengan deudas con los productores
El Ministerio del Agro y la Producción confirmó que avanza con controles y actuaciones administrativas ante incumplimientos de pago en el sector tabacalero, y advirtió que las empresas o centros de acopio que no cumplan con sus obligaciones serán inhabilitados para operar en la provincia.
Según informó la cartera agraria, el seguimiento se realiza a partir del relevamiento sistemático de información y la tramitación de actuaciones administrativas vinculadas al cumplimiento de los acuerdos comerciales entre empresas y productores.
En ese marco, el ministro Facundo López Sartori se refirió puntualmente a la situación de la empresa Tarumá, que mantiene una deuda estimada en 180 millones de pesos con aproximadamente 76 productores tabacaleros. El funcionario indicó que el caso se encuentra bajo análisis y seguimiento, con información debidamente documentada.





