La localidad de Concepción de la Sierra avanza en su propósito de lograr la descontaminación, compactación y disposición final de vehículos que fueron secuestrados y abandonados, tal como lo había publicado este Medio y ya procedió a intimar administrativamente a los propietarios del primer lote de motocicletas a acercarse a regularizar la situación en un plazo de quince días que fenecerá el próximo jueves 29 del corriente.
En total son 32 (treinta y dos) las motos que conforman el primer grupo de motovehículos que serán compactados, salvo que se presenten los titulares y cancelen las multas, tasas y gastos de estadía que correspondan para retirarlas del corralón.
La Ordenanza Nº 42/2025 no deja lugar a dudas: se busca liberar espacio en el corralón municipal y otras dependencias de unidades policiales que, en muchos casos, llevan meses de abandono. Para la comuna, dicho procedimiento “es vital para resguardar la salud pública y el ambiente, eliminando focos de contaminación y riesgos de seguridad”, según indicaron sus autoridades.
Es que el reloj empezó a correr para los titulares de vehículos que hoy se encuentran bajo custodia municipal o policial en Concepción y si bien inicialmente serán treinta y dos motocicletas, está previsto que en la siguiente fase ingresen también los automóviles que permanecen olvidados hace años.
Requisitos para el retiro
Quien tenga una moto que quedó retenida en un control, deberá consultar si está en el listado inicial que se exhibe en la comuna o bien en el Boletín Oficial de la Provincia del último 15 de enero. No basta con presentarse, porque los dueños deben cumplir con una serie de exigencias legales y económicas antes de encender el motor nuevamente.
Así, tendrán que acreditar derechos sobre el rodado con documentación fehaciente y proceder a la cancelación de multas, tasas y gastos de estadía que se hayan acumulado hasta la fecha. “Vencido el plazo sin acreditación de derechos ni pago de lo adeudado, la Municipalidad quedará facultada para disponer su descontaminación, compactación y disposición final”, remarcaron.
Una vez cumplidas las dos semanas, el vehículo perderá su condición de bien particular para ser tratado legalmente como chatarra.
Un proceso sin vuelta atrás
El rigor de la medida se apoya en que el municipio ya cumplió con el paso previo de solicitar informes al Registro Nacional de la Propiedad del Automotor.
Con los datos en mano, la gestión del intendente Hugo Humeniuk, busca que el proceso sea transparente pero definitivo. Una vez que el vehículo entra en la etapa de compactación, el trabajo será realizado por empresas especializadas que certifiquen el tratamiento de residuos peligrosos (descontaminación).
Lo recaudado por la venta del metal servirá para que el municipio recupere parte de los gastos que generó la guarda de estos autos durante tanto tiempo.





