Cuando las actividades educativas se detienen con el cierre del ciclo lectivo, muchos espacios de apoyo escolar continúan funcionando en varios barrios de Posadas, con el foco puesto en reforzar matemática y lengua, dos áreas que muestran brechas de aprendizaje en sondeos y evaluaciones nacionales.
PRIMERA EDICIÓN dialogó con Nadia Barrientos, encargada del merendero y comedor Los Hermanos, donde los encuentros de apoyo escolar no se detuvieron ni siquiera en enero, para que más de 60 niños y niñas refuercen los contenidos que trabajaron durante el año escolar. “De lo que más práctica falta es lengua y matemática. La mayoría con eso estamos a full”, comentó Barrientos, quien trabaja acompañada por otros dos docentes para brindar las clases de manera voluntaria.
Refuerzo más allá del aula
Trabajar contenidos escolares en verano no es una tarea fácil, pero en Los Hermanos el apoyo escolar se dicta los sábados por la mañana, con profesores que se sumaron de manera voluntaria. El refuerzo principal es en lengua y matemática, pero Barrientos aclaró que trabajan otras asignaturas del nivel primario si los chicos lo requieren, principalmente biología.
En ese sentido, la encargada precisó que se dificultan contenidos como “fracciones, análisis de oraciones” y también la lectura en voz alta, “porque a veces no se animan, pero entre risa y juego van mejorando mucho”, destacó.
Las actividades de aprendizaje incluyen ejercicios, lectura guiada y práctica de conceptos que muchas veces vuelven a aparecer en los cuadernos del ciclo lectivo siguiente, ya que cada asistente se acerca con su manual o material de estudio, aunque a veces les falta stock para desarrollar las actividades.
Además de reforzar contenidos, Barrientos marcó que en los encuentros importa mucho el ambiente de confianza para incentivar que se animen a la lectura y entrenen el pensamiento lógico, dos pilares fundamentales en las distintas áreas de conocimiento.
“Trabajamos en la pizarra, en los manuales, a veces en equipo. Y se van contentos los chicos, me dicen ‘voy a pasar de grado, voy a hacer todo bien’ y eso me pone muy contenta”, compartió Barrientos sobre las devoluciones que recibe después de cada jornada.
Nutrir aprendizajes e infancia
En el mismo espacio, el trabajo social no se limita al aprendizaje: también ofrecen una merienda, actividad que Barrientos sostiene “a pulmón” con donaciones y colaboraciones de vecinos.
“Ahora hacemos servicio de merendero y apoyo escolar, antes también era comedor, pero cuesta conseguir la materia prima, como carne y verduras”, explicó la responsable, y marcó la importancia de los encuentros para muchas familias.
“La verdad que está muy difícil todo. En mi merendero siempre fue todo a pulmón, pero se siente, se ve la necesidad, que no se puede”, concluyó Barrientos.
Una brecha que se repite
De acuerdo a los últimos resultados de las pruebas Aprender, casi la mitad de los evaluados en primaria no alcanzó los niveles esperados en matemática y más de un tercio quedó por debajo del nivel satisfactorio en lengua.









