El Gobierno de Irán rechazó con dureza la decisión de la Argentina de declarar organización terrorista a la Fuerza Quds, una unidad de élite de la Guardia Revolucionaria iraní, cuestionó su legalidad desde el punto de vista del derecho internacional y advirtió que la medida “sin duda recibirá una respuesta adecuada”. La reacción abrió un nuevo foco de tensión diplomática entre ambos países y colocó a la política exterior argentina en un escenario de mayor exposición internacional.
La respuesta iraní fue expresada por Ismail Baghaei, portavoz del Ministerio de Exteriores, durante una conferencia de prensa en Teherán. Allí calificó la decisión argentina como “inaceptable desde el punto de vista del derecho internacional y peligrosa desde el punto de vista político” y sostuvo que “etiquetar como terrorista a una parte de las fuerzas armadas oficiales de un país es inaceptable”. En ese marco, advirtió que la determinación adoptada por la Casa Rosada “recibirá una respuesta adecuada por parte de Irán”, sin precisar los alcances de esa eventual reacción.
La decisión del Gobierno argentino
El Gobierno argentino oficializó este sábado la inclusión de la Fuerza Quds en el listado de organizaciones terroristas, a través de un comunicado de la Oficina del Presidente. En el texto, la gestión de Javier Milei justificó la medida al considerar que el grupo militar iraní se especializa en el “entrenamiento para la realización de ataques en otros países” y representa un riesgo para la seguridad internacional.
El comunicado recordó que uno de los líderes de la Fuerza Quds, Ahmad Vahidi, está vinculado a los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel en Buenos Aires perpetrados a comienzos de la década de 1990, hechos que marcaron de manera indeleble la relación bilateral entre Argentina e Irán.
Según precisó el Gobierno, la decisión fue impulsada en coordinación con el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia del Estado, con el objetivo de limitar la capacidad de acción e influencia del grupo militar iraní.
Como consecuencia de la resolución, la Fuerza Quds fue incorporada al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), lo que implica la aplicación de sanciones financieras y restricciones operativas destinadas a impedir eventuales maniobras de financiamiento del terrorismo y proteger el sistema financiero argentino. El Gobierno subrayó que los integrantes del grupo y sus aliados quedaron alcanzados por todas las disposiciones previstas en el régimen vigente.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) January 17, 2026
Respaldo de Israel y señal internacional
La decisión argentina recibió un respaldo inmediato del Gobierno de Israel, que la interpretó como un gesto político relevante en el escenario internacional. El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Saar, celebró la medida y la calificó como un “paso significativo”, al tiempo que instó a otros países a “seguir el ejemplo de la Argentina”.
Desde sus redes sociales, el funcionario afirmó que la designación de la Fuerza Quds como organización terrorista “fortalece el frente internacional contra el terrorismo iraní” y “honra la memoria de las víctimas” de los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, en los que vuelve a aparecer mencionado Ahmad Vahidi como uno de los responsables.
Saar sostuvo además que la Fuerza Quds forma parte del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, al que acusó de “exportar terror en Medio Oriente y en el resto del mundo”, y reclamó que más países adopten decisiones similares.
Costo diplomático
La reacción de Teherán expone que la decisión argentina trasciende el plano simbólico y se inscribe en un alineamiento geopolítico explícito. Al declarar terrorista a una unidad formal de las Fuerzas Armadas iraníes, la Argentina cruza un umbral que otros países evitan, y asume el costo de una respuesta diplomática adversa.
El episodio reaviva, además, un vínculo históricamente conflictivo, atravesado por los atentados de los años noventa y por décadas de reclamos de justicia aún abiertos en la Argentina. En este contexto, la advertencia iraní y el respaldo israelí configuran un escenario de mayor tensión regional, en el que la política exterior argentina queda claramente posicionada.
Qué es la Fuerza Quds
La Fuerza Quds es una unidad de élite creada dentro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán para llevar adelante operaciones fuera del territorio iraní. Su surgimiento estuvo ligado a la estrategia de expansión regional del régimen iraní y a la necesidad de proyectar influencia sin comprometer de manera directa a las Fuerzas Armadas convencionales.
El nombre del grupo, que en farsí y árabe significa “Jerusalén”, tiene un fuerte contenido simbólico y político. Desde su conformación, la Fuerza Quds opera de manera encubierta u abierta, según los objetivos definidos por Teherán, y se convirtió en una herramienta central para el entrenamiento, financiamiento y asesoramiento de fuerzas aliadas.
Diversos organismos internacionales la vinculan con Hezbollah en el Líbano y con milicias chiítas en Irak y Afganistán, lo que le permitió a Irán ampliar su presencia regional y reducir el riesgo de un enfrentamiento directo con potencias como Estados Unidos.
Fuente: ambito.com





