La causa judicial contra Magis TV marcó un antes y un después en la lucha contra la piratería audiovisual en Argentina y la región. Por primera vez, un fallo no solo ordenó el bloqueo de dominios ilegales, sino que avanzó un paso más: exigió a Google intervenir directamente en los dispositivos de los usuarios para desinstalar o inhabilitar una aplicación considerada ilegal.
Mientras el expediente entra ahora en su etapa penal, con imputados procesados y la posibilidad de un juicio oral durante 2026, el caso se consolida como uno de los precedentes más relevantes en materia de delitos digitales.
La causa se originó en Brasil, en el marco de la denominada Operación 404, impulsada por el Ministerio de Justicia de ese país. El nombre alude al clásico “Error 404 – Not Found” de Internet y simboliza el objetivo central del operativo: hacer desaparecer de la red plataformas que distribuyen contenidos audiovisuales de forma ilegal.
La investigación fue promovida por la Alianza contra la Piratería Audiovisual, con el apoyo de LALIGA de España, que denunció que Magis TV captaba y redistribuía señales de distintos programadores sin autorización, obteniendo beneficios económicos a partir de suscripciones y ventas de dispositivos.
Dentro del mismo operativo también fueron inhabilitadas otras plataformas, como Mospy TV y Federico TV, además del bloqueo de 675 sitios web y 14 aplicaciones ilegales.
En Argentina, la investigación quedó en manos de la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Ciberdelitos (UFEIC), conducida por el fiscal Alejandro Musso. Durante meses se realizaron ciberpatrullajes, análisis de redes digitales y seguimientos de los circuitos de comercialización de “TV Boxes”, dispositivos que se vendían con la aplicación ilegal ya preinstalada.
Como resultado de esos procedimientos hubo detenidos y procesados, entre ellos Leopoldo Peña, Kevin Bentancur y Hugo Mospan, acusados de comercializar y distribuir el servicio ilegal.
En los allanamientos realizados en Buenos Aires y Misiones se secuestraron cientos de TV Boxes listos para la venta, servidores, computadoras con software de retransmisión y documentación vinculada a las cuentas bancarias donde se recibían los pagos de las suscripciones.
Los acusados están imputados por violar la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual. El Código Penal prevé penas que van desde un mes hasta seis años de prisión, aunque en este caso se analizan agravantes: no solo la reproducción ilícita de contenidos, sino también la facilitación del acceso con fines de lucro y, en algunos tramos de la causa, la presunta asociación ilícita.
El punto de inflexión llegó con la resolución dictada por el juez Esteban Rossignoli, titular del Juzgado de Garantías N.º 4 de San Isidro. El magistrado ordenó a los proveedores de Internet bloquear más de 70 dominios vinculados a Magis TV, pero fue más allá.
En un fallo considerado histórico, exigió a Google desinstalar o inhabilitar la aplicación en todos los dispositivos Android que operen con IP argentina. Se trata del primer caso en el país en el que la Justicia ordena a una empresa tecnológica intervenir de manera directa sobre el software instalado en los equipos de los usuarios, por razones vinculadas a la seguridad digital y a la protección de derechos de autor.
Especialistas señalan que la medida no apunta a criminalizar al usuario final, sino a desarticular las redes de comercialización y distribución ilegal que operan detrás de estas plataformas.
Con las indagatorias realizadas y los allanamientos concretados a fines de 2024, la causa se encamina ahora hacia su etapa decisiva. Si el expediente es elevado a juicio oral durante 2026, el caso Magis TV no solo podría derivar en condenas penales, sino también consolidar un nuevo estándar judicial para el abordaje de la piratería digital en Argentina.
Más allá del destino puntual de la aplicación, el fallo deja un mensaje claro: la Justicia ya no se limita a bajar sitios web, sino que avanza sobre la infraestructura tecnológica que sostiene el negocio ilegal.
Fuente: Agencia de Noticias NA





