Dra. Marcela Campias – Whatapp: 3764413607
Av. Tambor de Tacuarí 332
Empiezo con ímpetu, de ahí la importancia de conocernos y tener en cuenta este punto fundamental. Si me siento desganado física y mentalmente, empiezo urgente cosas simples y sin ningún costo.
Simplemente respiro de manera pausada y profunda, con suaves estiramientos, mientras que conservo esa inspiración profunda, sostengo 1, 2, 3, 4. Luego exhalo suavemente por boca, depuro mi cuerpo de ruidos, pantallas, minutos de silencio, siempre buscando ese poquito más.
Tres minutos hacen la diferencia, que mi descanso no sean las redes, ni chatear, ni hablar con nadie, solo minutos conmigo.
Busco acompañar con una depuración matutina ligera, una infusión de clavo de olor con media cucharita de cúrcuma y malva, con unas gotas de limón, que dejé preparada la noche anterior en un termo o simplemente agua.
Tomo mi libretita y escribo una fortaleza, un gracias, mi cerebro se enfocó con amorosidad y mi día tendrá un matiz diferente. Puedo hacerlo, solo debo organizarme en poner 10 minutos antes la alarma y despertar de manera armoniosa, comenzar priorizando mi bienestar, tener proyectos, está genial. Pero llenar nuestro cerebro de ideas y planes es generar ansiedad innecesaria y querer hacer todo ya. Con mi lista de cosas que deseo cambiar, muchas ventanas y puertas abiertas, hacen que mi mente se disipe y le cueste enfocar. Así, dentro de un tiempo los cambios no me satisfacen y vuelvo a dejarlos.
Nuestro cerebro, según la neurociencia, responde mejor a lo escrito manualmente, planificado, organizado, con objetivos claros y con muy pequeños pero firmes pasos.
Siempre sugiero tomarme unos minutos y escanear mi cuerpo: cómo está física y mentalmente.
El cuerpo tiene un circuito en el momento que puede empezar a generar ese click que necesito para el cambio, ya sea emocional o laboral. Si no me siento con fuerzas, ánimo, energía, necesito un chequeo clínico para saber cómo me encuentro. Los parásitos, la falta de minerales, vitaminas, neurotransmisores, hormonas, quitan energía física, que se traduce en falta de fuerza mental, falta de poder realizar lo deseado, entonces focalizo en desintoxicarme y nutrirme mejor.
Si noto angustias, miedos, falta de ánimo, no logro terminar proyectos, y me siento débil emocionalmente, necesito un acompañamiento. No dudar en buscar guía, contención, psicólogo, coaching, terapeuta, pero aceptarlo y hacerlo.
La salud es la conjunción de estar en equilibrio con la parte física y mental, que logra el equilibrio para que la acción empiece y se mantenga con energía y constancia en el tiempo. Habiendo tenido estos puntos claros me organizo: pensar con claridad, necesito orden. El objetivo que elijo llevar en forma prioritaria debe estar desmenuzado con tranquilidad para que el cerebro trabaje en etapas y cumpliendo los pasos.
Si quiero bienestar físico debo conocer dónde estoy y qué puedo mejorar. No puedo pensar qué comer en el día mirando videos, porque me disiparé, faltarán ingredientes y perderé tiempo. Si elegí el menú de la semana, compré las cosas, organicé mi heladera todo será más sencillo.
Un ingrediente que podés empezar a emplear es el clavo de olor y cocú para depurar de parásitos tu organismo. En forma de infusiones o agua saborizada durante 15 días consecutivos, comenzando en ayunas. El pequeño paso es un logro, antes de acostarme chequeo mi día y celebro mis logros. Si puedo es mejor escribirlos, este refuerzo de hábitos positivos van fortaleciéndome física y mentalmente.
Cualquier objetivo se pone en práctica de igual manera, ya sea comenzar a tocar un instrumento, alguna habilidad o simplemente empezar a leer en papel, realizar rutinas nuevas, mantenerlas mínimo tres semanas. Es una manera de estimular la neuroplasticidad, función que tiene nuestro cerebro de generar nuevos caminos neuronales y dar lucidez, claridad mental y posibilidad de cumplir nuevas metas.
No importa la edad ni nuestra condición actual, desde donde estoy hoy, me chequeo, me centro y empiezo con pequeños pasos, grandes objetivos cumplidos y a disfrutar cada día que nos regala Dios con plenitud.







