Graciela del Carmen Zaimakis de Abraham
Escritora/ Escuela de Pensamiento
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Cuántos mitos y creencias caen hoy por lo que a Dios gracias doy, como que en secreto se cura gratuitamente y cuidar de no caer en boca de la gente, hasta recelo de así haber sido sanado tenían, por no querer ser tildados de caer en hechicería. A las hierbas que curan, temen mas no a los efectos adversos que los remedios tienen.
Me preguntaba: ¿por qué tanta resistencia mental? Y de pronto tuve la certeza total, al entender el origen de este constructo mental. Fue María Magdalena la que enseñó a sanar con hierbas, es por eso representada cargando un cáliz con esencias de ellas. Enseñaba en cuevas el secreto de sus rezos e infusiones para aquellos que seguían sus sagradas instrucciones. Cátaros los llamaron luego y fueron perseguidos y matados vivos en el fuego al igual que las mujeres que sanaban, acusadas de ser brujas, las quemaban y la igualdad entre hombres y mujeres que Jesús vino a mostrar.
Los que desean la humana destrucción, hasta hoy quieren separar, mas este es el tiempo que Él predijo en que todo saldrá a la luz y es a la luz de las conciencias de personas como yo y como tú que hemos hecho el trabajo de sacar de nosotros toda oscuridad y dejar que Dios nos llene con su bondad.
Todo inicia con las enseñanzas de María Magdalena y su figura femenina que la iglesia quiso borrar. En 1484 el Papa Inocencio 8ª publicó la Bula Summis Desiderantes Afectivus declarando oficialmente guerra contra las sanadoras cuyo único crimen fue practicar la medicina natural y cobrar con gallinas, pero competían con los médicos del Vaticano que cobraban en oro.
El manual Maleus Maleficarum detallaba como identificar brujas, cualquier mujer que curara sin título universitario era sospechosa, así la iglesia católica quemó vivas a 60.000 mujeres acusadas de brujas y sus propiedades confiscadas, el 60% para la iglesia y el 40% para los médicos denunciantes. Muchas enseñanzas se conservaron por haberse transmitido de boca a oído, generalmente, de madre a hija y hoy se “cura por secreto” algunas enfermedades que la medicina oficial no, como la culebrilla o herpes Zóster.







