Con la llegada del verano, las autoridades sanitarias reforzaron una serie de recomendaciones para proteger la salud integral, haciendo especial hincapié en el cuidado de los ojos. Las altas temperaturas, la mayor exposición al sol y el contacto frecuente con el agua de piletas, ríos y el mar pueden aumentar el riesgo de diversas afecciones oculares si no se adoptan medidas preventivas.
Entre las principales sugerencias se destaca el uso de anteojos de sol con filtro UV, fundamentales para proteger la vista de la radiación solar. Asimismo, se aconseja evitar la exposición directa al sol entre las 10 y las 16 horas, utilizar gorras o sombreros, mantener una correcta hidratación y no frotarse los ojos con las manos sucias, una práctica común que puede provocar infecciones.
En el caso de actividades acuáticas, los especialistas recomiendan el uso de antiparras para reducir el contacto directo con el agua y prevenir irritaciones oculares, especialmente en piletas con cloro o en ambientes naturales.
Por último, se insta a la comunidad a consultar con un oftalmólogo ante la aparición de síntomas como enrojecimiento persistente, ardor, dolor ocular, visión borrosa o sensibilidad excesiva a la luz. La detección temprana resulta clave para evitar complicaciones y preservar la salud visual a largo plazo.





