Con el propósito de liberar espacio en el corralón municipal, evitar focos de contaminación y lograr una mejor gestión ambiental y uso del espacio público, la comuna de Concepción de la Sierra avanzará con la compactación de vehículos que, por diferentes infracciones a las leyes de tránsito, fueron secuestrados y quedaron abandonados en ese sitio.
A través de la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia, durante la última semana, se conocieron los detalles de la ordenanza aprobada en su momento por el deliberativo de la localidad del sur misionero, con el nuevo marco regulatorio para el tratamiento de los vehículos incautados. La normativa pone la lupa sobre el corralón municipal y también las dependencias policiales, lugares que hoy funcionan como “cementerios de metal oxidado”, acumulando desde ciclomotores hasta maquinaria vial pesada, según pudo conocerse.
La medida no es solo una cuestión de orden estético “sino una necesidad de salud pública”, indicaron fuentes consultadas por este medio. Según reza el texto oficial, la Municipalidad ahora está facultada para actuar como autoridad de aplicación en la descontaminación y compactación de todos los rodados que se encuentren bajo guarda por infracciones a las leyes de tránsito.
El mensaje es claro, si el dueño no se hace cargo, es decir, no se interesa y deja abandonado el vehículo, como la gran mayoría de los que hoy se encuentran en ese estado en Concepción de la Sierra, el municipio le buscará un destino final útil al material que, en definitiva, termina contaminando el medio ambiente.
Plazo de gracia
La ordenanza establece que el límite temporal preciso para que los titulares registrales recuperen sus bienes, sea un auto, moto, camioneta, tractor u otro vehículo es de seis meses desde la fecha de su secuestro.
Vale aclarar que para evitar cualquier reclamo de indefensión, el municipio deberá cumplir con un protocolo de notificación estricto. Así, antes de que las máquinas compactadoras entren en acción, deberá publicar una intimación oficial por un día en el Boletín Oficial y medios municipales. A partir de ahí, los propietarios tendrán un plazo de 15 días para presentarse con los papeles en regla, pagar las multas adeudadas, las tasas y los costos de estadía para poder llevarse su vehículo a casa.
Uno de los puntos más significativos de la ordenanza es la “obligatoriedad de la descontaminación previa”, es decir que antes de convertir un auto en un cubo de chatarras, se deben retirar los fluidos, baterías y cualquier componente que pueda dañar la tierra misionera. Además, la empresa u organismo que realice el trabajo será el responsable legal de cumplir con la normativa ambiental y deberá entregar un Certificado de Disposición Final.
Para garantizar la transparencia, el Ejecutivo Municipal deberá llevar un inventario actualizado de cada unidad que se encuentra en el corralón, detallando su estado y los datos registrales. “El tema es no dejar cabos sueltos y que todo el proceso, desde el desguace hasta la venta del material compactado, esté debidamente registrado como ingreso de capital municipal”, comentaron allegados al Concejo.
Compensar los costos
Uno de los puntos también importantes de la ordenanza es que actualmente esos vehículos que quedaron abandonados por sus propietarios generan un gasto por el solo hecho de permanecer allí.
Entonces, con esta nueva normativa podría resultar un alivio para las arcas de Concepción de la Sierra debido a que el Departamento Ejecutivo fue autorizado a vender lo compactado como chatarra.
Así, lo recaudado se utilizaría para compensar los altos costos que generan hoy la guarda de esos vehículos, como así también los operativos de control y el proceso de administrativo posterior hasta el compactado.





