El cultivo y la producción de escobas de paja se consolidaron en los últimos años como una de las principales actividades económicas de Alba Posse, junto al tabaco, y hoy representan una alternativa clave para el sostenimiento de numerosas familias del municipio. Así lo destacó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones el intendente Lucas Gerhardt, quien remarcó el crecimiento sostenido del sector y su impacto social y productivo.
“Hoy tenemos muchísima gente que ha dejado otras plantaciones para dedicarse exclusivamente a la escoba, porque es muy productiva y rentable”, afirmó y contó además que cada vez más colonos apuestan a esta actividad por sus múltiples ventajas y su rápida recuperación económica.
Gerhardt explicó que se trata de un cultivo especialmente favorable para la zona. “La escoba se planta y con la misma semilla (de sorgo escobero) se obtienen dos cosechas; se corta y vuelve a brotar, y además la helada no la afecta tanto como a otras plantas”, indicó, lo que permite mantener la producción durante gran parte del año y garantizar ingresos constantes.
El intendente subrayó que el desarrollo del sector generó una cadena de trabajo completa dentro del municipio. “Tenés el que planta, el que cosecha, el que arma la escoba y el peón de patio que limpia la paja. Es una actividad que genera mucho empleo”, señaló, destacando el valor social de esta economía regional.
En ese sentido, remarcó el rol del municipio en el impulso del agregado de valor local. “En la colonia Barrerito habilitamos un lugar donde los productores pueden armar sus escobas. Hoy un porcentaje muy pequeño vende solamente la paja; la mayoría ya fabrica la escoba completa acá en Alba Posse”, afirmó.
Según detalló, algunos colonos plantan entre una y dos hectáreas, lo que permite una producción significativa. “Con esa superficie se pueden fabricar más de 10 mil escobas, lo que representa un ingreso importante para las familias”, aseguró, al destacar la rentabilidad del cultivo.
En cuanto a la comercialización, Gerhardt precisó que la mayor parte de la producción se vende en localidades cercanas. “Aproximadamente el 80% de las escobas se comercializa en El Soberbio, que está a unos 50 kilómetros de nuestro pueblo”, indicó, y agregó que los mangos se adquieren en empresas de la región, generando movimiento económico en toda la zona.
Finalmente, el intendente remarcó que, en un contexto económico complejo, el cultivo de escobas cumple un rol fundamental. “Es una alternativa clave para muchas familias, porque les permite sostenerse y no depender de una sola actividad”, sostuvo, y concluyó que el municipio acompaña al sector con el mantenimiento de caminos rurales para facilitar la salida de la producción.








