Estados Unidos capturó este miércoles un petrolero con bandera rusa vinculado a exportaciones de crudo venezolano, luego de una persecución que se extendió por más de dos semanas a través del océano Atlántico. La operación, confirmada por dos funcionarios estadounidenses a la agencia Reuters, se enmarca en el endurecimiento del bloqueo impulsado por Washington contra el comercio petrolero de Venezuela.
Según las fuentes, el buque, originalmente llamado Bella-1 y rebautizado recientemente como Marinera, había evadido previamente un bloqueo marítimo en el Caribe y rechazado los intentos de abordaje por parte de la Guardia Costera estadounidense. El operativo se desarrollaba cerca de Islandia y era ejecutado de manera conjunta por la Guardia Costera y el Ejército de Estados Unidos, en lo que sería el primer intento conocido del país por apoderarse de un petrolero con bandera rusa en la historia reciente.
Funcionarios indicaron que unidades militares rusas, incluido un submarino, se encontraban en las inmediaciones de la operación, aunque aclararon que no hubo indicios de enfrentamientos directos entre fuerzas estadounidenses y rusas. Moscú no realizó comentarios oficiales, aunque el medio estatal RT difundió imágenes de un helicóptero sobrevolando el buque.
El hecho ocurre pocos días después de una incursión de fuerzas especiales estadounidenses en Caracas que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos por presunto narcotráfico. En ese contexto, la Guardia Costera de EEUU también interceptó otros petroleros vinculados a Venezuela en aguas latinoamericanas, como parte del bloqueo a buques sancionados.
De acuerdo con Reuters, uno de los buques bajo la mira es el superpetrolero M Sophia, de bandera panameña y sujeto a sanciones, que había zarpado de aguas venezolanas a principios de enero transportando crudo con destino a China en “modo oscuro”, es decir, con el transpondedor apagado.
El “Bloqueo Total” de Trump
La operación se enmarcó en la agresiva campaña de presión lanzada por el presidente Donald Trump, quien el pasado 16 de diciembre decretó un “bloqueo total” contra las exportaciones energéticas de Venezuela.
Según el secretario de Estado, Marco Rubio, esta medida busca asfixiar financieramente a los remanentes del régimen de Maduro y evitar que socios comerciales como Alex Saab sigan movilizando recursos ilícitos.
Balance de la ofensiva naval estadounidense:
- Buque Skipper: Incautado el 10 de diciembre mientras se dirigía a China.
- Buque Centuries: Abordado el 20 de diciembre, pero se le permitió continuar tras inspección.3
- Buque Marinera: Actualmente en persecución activa con presencia militar rusa en las cercanías.
- Intercepción adicional: Un segundo petrolero vinculado a Venezuela fue interceptado en aguas latinoamericanas en las últimas 48 horas.
La táctica de los “Buques Fantasma”
Expertos de TankerTrackers.com han detectado una maniobra de saturación masiva. Tras la captura de Maduro el pasado sábado, al menos 16 petroleros sancionados desaparecieron de los radares satelitales en puertos venezolanos.
De ellos, 12 han apagado sus sistemas de identificación automática (AIS) y 4 están realizando spoofing (falsificación de señales de GPS) para ocultar que se dirigen hacia el este.
Riesgo de desastre operativo
La salida no autorizada de estos buques, vinculados a los empresarios Alex Saab y Ramón Carretero, responde a una urgencia técnica: las instalaciones de almacenamiento en Venezuela están al límite de su capacidad. De no movilizar el crudo, el sistema petrolero corre el riesgo de sufrir daños irreparables en su infraestructura.








