La actividad de la construcción en Misiones cerró 2025 con un panorama crítico y volvió a ubicarse entre las provincias con peor desempeño del país. Los últimos datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) muestran que la provincia combina una nueva caída en la cantidad de empresas activas, una pérdida profunda de puestos de trabajo y un nivel de actividad que permanece muy lejos de los registros previos al ajuste nacional.
Según el informe de coyuntura correspondiente a diciembre, en noviembre del 2025 Misiones contaba con 357 empresas constructoras y subcontratistas en actividad, frente a las 369 registradas un año antes. La contracción interanual fue del 3,3%, con retrocesos tanto en las firmas constructoras como en las subcontratistas.
Pese a sostener una participación del 1,9% sobre el total nacional, el dato confirma que la provincia no logra revertir la tendencia negativa y se mantiene en niveles similares a los de los momentos más críticos de la última década.
Puestos de trabajo
El deterioro resulta aún más evidente al observar la evolución del empleo. En octubre se registraron 4.865 puestos de trabajo formales en la construcción, una cifra que implicó una caída interanual del 22,2%.
De esta manera, Misiones quedó nuevamente entre las tres provincias con mayores retrocesos del país, junto con Santa Cruz y La Rioja, y se ubicó en el extremo opuesto de los distritos del norte que lograron sostener o incluso expandir su nivel de ocupación.
La comparación histórica refleja la magnitud del retroceso. Antes del cambio de rumbo económico impulsado por el Gobierno nacional, la provincia había llegado a rozar los 10.000 puestos registrados, un volumen que habría significado un récord para el sector. Hoy, el empleo formal se encuentra reducido a menos de la mitad de aquel nivel, sin señales claras de recuperación.
El salario promedio de los trabajadores misioneros de la construcción alcanzó en octubre los 954.859 pesos, con un incremento nominal interanual del 28%. Sin embargo, al contrastarlo con la evolución de los precios, el salario real mostró una mejora moderada que no logra compensar la pérdida de fuentes laborales ni la caída general de la actividad.
El propio informe señala que, en el NEA, la dinámica salarial resulta insuficiente para revertir el impacto social de la recesión sectorial.
La situación de Misiones se inscribe en un contexto nacional complejo. El consumo de cemento registró en noviembre una caída interanual del 4,7%, la más pronunciada del año, y se ubicó en su nivel más bajo para ese mes desde 2009. En paralelo, el Índice Construya también ingresó en terreno negativo y alcanzó valores que no se observaban desde 2004, reflejando el freno de la obra privada y la paralización de proyectos residenciales.
El NEA, la más castigada
En el plano inmobiliario, la provincia también mostró resultados desfavorables. La superficie autorizada para construir acumuló en los primeros nueve meses de 2025 una caída interanual del 19,1%, una de las más profundas del NEA, en contraste con el desempeño de otras regiones del país donde los permisos comenzaron a recuperarse.
El informe del IERIC vuelve a señalar que la región nordeste fue la de peor desempeño general, con retrocesos significativos en empleo, actividad y nuevos desarrollos. En el caso de Misiones, la combinación de obra pública prácticamente detenida, menor inversión privada, costos elevados y un mercado interno debilitado continúa condicionando cualquier posibilidad de rebote.





