En medio de un proceso judicial por el fentanilo contaminado que salpica a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), convirtiéndose en la peor tragedia sanitaria registrada en el país con más de 170 muertes, el Ejecutivo nacional designó a Luis Fontana como nuevo titular en lugar de la saliente Agustina Bisio.
Esta situación exige un liderazgo transparente y respaldado plenamente por el ministro de Salud, Mario Lugones, uno de los funcionarios en quien Javier Milei deposita mayor confianza. En ese marco, el Gobierno nacional busca asegurar la continuidad institucional y fortalecer la conducción técnica de esta institución científico-regulatoria de prestigio internacional.
Por ello, a través del Decreto 3/2026 se designó como administrador nacional al médico cirujano formado en la UBA, Luis Fontana, quien tiene más de 30 años de experiencia, y su enfoque prioriza la trazabilidad, la digitalización y la toma de decisiones basadas en datos, para optimizar el funcionamiento del sistema sanitario y la calidad de las prestaciones.
Como titular de la ANMAT, su objetivo será el ordenamiento administrativo y la eliminación de estructuras ineficaces. Busca optimizar recursos, reducir demoras burocráticas y fortalecer la capacidad regulatoria del organismo. Su gestión hace hincapié en la transparencia y la rendición de cuentas.
Además, en esta nueva etapa figura el fortalecimiento del control estatal para garantizar medicamentos seguros y controles efectivos. Se espera que estas medidas beneficien tanto a los pacientes como al conjunto del sistema de salud.
Palmarés
El médico completó su formación con especializaciones en administración de empresas de salud, dirección estratégica, sistemas de información y negociación.
Además, cuenta con mucha trayectoria en el sector de medicina prepaga, incluyendo cargos de alta responsabilidad en OSDE. Allí fue director general, director médico de servicios asistenciales y gerente médico.
También se desempeñó como jefe de residentes y cirujano de planta en el Instituto Ángel Roffo.
Contexto de la nueva ANMAT
La ANMAT ha tomado una serie de medidas que forman parte de un proceso de refuncionalización. ¿Un ejemplo? Las reformas regulatorias dirigidas a actualizar los procedimientos de certificación para laboratorios extranjeros y a digitalizar la habilitación de establecimientos de cosméticos, higiene personal y productos domisanitarios.
El organismo también modificó el proceso para emitir el certificado de Buenas Prácticas de Fabricación a plantas elaboradoras de medicamentos en el extranjero. A partir de ahora, podrá otorgar este certificado a laboratorios situados en países miembros del Pharmaceutical Inspection Co-operation Scheme (PIC/S), en Estados que forman parte del MERCOSUR o que posean una certificación emitida por autoridades regulatorias reconocidas internacionalmente, como la Organización Panamericana de la Salud, sin necesidad de realizar auditorías presenciales propias.
El nuevo enfoque incorpora mecanismos de reconocimiento regulatorio y prácticas de reliance, lo que permite considerar las evaluaciones de agencias sanitarias extranjeras de confianza para evitar duplicaciones y acelerar la autorización de plantas que ya cumplen requisitos en otros países. Sin embargo, la ANMAT mantiene la facultad de exigir inspecciones presenciales o virtuales en función del riesgo o de la naturaleza del producto.
Respecto a laboratorios locales, la agencia revisó medidas preventivas, especialmente tras el nombramiento de Gastón Morán como director del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME).
De este modo, la asunción de Luis Fontana se enmarca en una etapa en la que ANMAT busca superar desafíos recientes a través de una gestión transparente, moderna y eficiente. Respaldado por la confianza de las máximas autoridades nacionales, el nuevo titular enfrenta el reto de restaurar la credibilidad de la institución y garantizar estándares elevados en la regulación sanitaria.
Fuente: Infobae.









