El montecarlense Gustavo Delgado (30) vive un sueño: tras una carrera de más de 15 años le llegó el llamado a la Selección y en estos días se entrena con Los Gladiadores en el CeNARD con el objetivo de quedar entre los 16 que se calzarán la pilcha celeste y blanca en el Sur Centro de Asunción, Paraguay, en unas semanas. “Representar al país sería un sueño cumplido”, aseguró Gustavo desde el CeNARD en una charla con EL DEPORTIVO.
El equipo argentino de mayores de handball, conocido popularmente como “Los Gladiadores”, se prepara desde fines de diciembre con la mira puesta en el Torneo Sur Centro 2026, que se llevará a cabo en Asunción del 19 al 24 de enero.
Entre ellos está el misionero Gustavo Delgado, actual jugador del Balonmano Romo, equipo de la Primera Nacional de España, con formación en Gimnasia de Montecarlo y un paso por River Plate.
Es su primera convocatoria y Gustavo la calificó como “una sorpresa”. El contacto llegó a través de un mensaje de Christian “Kitty” Campos, segundo entrenador del equipo nacional, que derivó en la inclusión a un grupo de Whatsapp titulado Sur Centro 2026. “Pensaba que me iba a decir cualquier otra cosa, capaz preguntarme por el club. Y manda un mensaje diciendo: ‘Bueno, muchachos, de este grupo va a salir el equipo’. Caí en ese momento. Fue una sorpresa, la verdad”.
Hoy, entrenando en Buenos Aires y a la espera del corte definitivo de la lista, Gustavo se siente en su mejor versión. “Me agarran en un buen momento físico y mental. Estoy más maduro, con otras ideas, más claras y otra onda”, aseguró.
Aunque es el único debutante en un grupo ya consolidado, la recepción fue cálida. “El grupo me sorprendió para bien. Entienden mi situación, que es mi primera vez y me están teniendo muchísima paciencia”, destacó.
Con el entrenador Rodolfo Jung a la cabeza, la preselección de 25 jugadores (22 del exterior y tres del ámbito local) se prepara para decir presente en el certamen que otorgará cuatro plazas para el Mundial 2027.
“Uno siempre sueña con que lo convoquen. No voy a decir que no es un sueño estar entrenando en el CeNARD con Argentina, pero el verdadero sueño es poder participar de un torneo con la Selección y representar al país. Ese sería el sueño cumplido”, sentenció el jugador formado en Gimnasia de Montecarlo.
Sus inicios en el handball
Si bien es oriundo de Montecarlo, ciudad que respira handball, Gustavo prefería el fútbol. Su primer contacto con el “balonmano” fue en un intercolegial donde el equipo se anotó solo “para competir”, casi como para pasar el rato.
“En ese Intercolegial dije: ‘Bueno, esto no es lo mío, no sirvo para esto’. Esa fue mi primera impresión con el handball”, recordó entre risas.
Sin embargo, meses después, los entrenadores Claudio “Chango” Roda y Heriberto “Buby” Dorper lo buscaron y le dijeron “podés jugar al handball”. “Habrán visto algo en mí”, dijo Gustavo.
En 2009 participó de su primer Evita en Mar del Plata y a su regreso comenzó a entrenar en el Club Gimnasia, bajo la tutela de Rubén Gross, a quien señala como el mentor de sus inicios. “Él fue la persona que hizo que quiera seguir jugando y me enseñó todo lo que pudo para que yo pegue un salto”, destacó.
A los 17 se mudó a Entre Ríos para estudiar Psicología, mientras que a la par jugaba en la Liga Santafesina para mantenerse activo.
No fue hasta 2016, durante un torneo de selecciones en Mendoza representando a Santa Fe (Misiones no había presentado equipo en dicho torneo), que el entonces entrenador de River Plate, Pablo Sznitowski, posó sus ojos en él. “Me dijo que quería que me vaya para Buenos Aires y yo siempre supe que quería jugar al handball”. En 2017 se mudó a Núñez para competir con el equipo “Millonario”.
Hasta que en octubre de 2021, gracias a la gestión de su amigo y colega Emiliano Romero, emigró a España para dedicarse exclusivamente al deporte en el Balonmano Romo, adonde le llegó la convocatoria a la Selección.





