El profesor venezolano José León Toro Mejías, residente en Misiones y fundador de la organización de apoyo al migrante Arepa Viva, se refirió a la detención de Nicolás Maduro y aseguró que la “celebra”, al considerar que se trata de “un delincuente que llegó al poder por medios ilícitos” y que “oprimió a todo un país”. En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, afirmó que la situación debe analizarse con cautela porque “esto no ha terminado”.
“Nicolás Maduro está vinculado a redes de narcotráfico y quedó claramente demostrado, de cara al mundo, que se sostuvo en el poder de manera ilegítima”, sostuvo Toro Mejías, aunque aclaró que lo ocurrido “no es una liberación de Venezuela”, sino “un reacomodo de las fichas de poder que deja afuera a quienes cerraban el diálogo con Estados Unidos”.
En ese sentido, explicó que la salida de Maduro responde a intereses geopolíticos: “Estados Unidos no hace nada gratis. Esto es un evento en pleno desarrollo que puede darnos sorpresas”, remarcó, y señaló que el chavismo mantiene sus estructuras internas, con fuertes disputas entre distintos sectores del poder.
Sobre la transición, indicó que la Constitución venezolana establece que ante la ausencia del presidente debe asumir la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, aunque advirtió que “ella no es la figura más fuerte del espacio”, ya que su hermano, actual presidente de la Asamblea Nacional, “es quien concentra mayor poder”. “Había un blindaje político de los Rodríguez frente a otros factores del chavismo que están muy divididos”, explicó.
Al referirse a la situación que viven hoy los venezolanos, Toro Mejías afirmó que “los colectivos armados salieron a la calle para mantener al pueblo en silencio” y que “la gente sigue hablando en voz baja”. “Se quitó la cara visible de la opresión y el cuerpo te pide gritar o reír, pero detrás hay muchas capas que hay que mirar con un ojo quirúrgico”, sostuvo.
También cuestionó el proceso de transición impulsado desde el exterior y lo calificó como “una inconsistencia absoluta”. “Se extrae a un delincuente buscado por narcotráfico, pero otros líderes imputados por los mismos delitos quedan negociando una transición, que no debería durar más de tres meses”, afirmó, y mencionó la muerte de agentes cubanos como un indicio del nivel de injerencia extranjera en Venezuela.

En cuanto a la democracia, señaló que “hay autoridades electas por el pueblo que no pueden asumir”, lo que demuestra que “no hay liberación, sino extracción”, y advirtió que llamar a nuevas elecciones “con las mismas fichas de poder” podría derivar nuevamente en un proceso fraudulento. “Nos deja un sabor amargo y una lucha en desventaja terrible”, expresó.
Toro Mejías pidió además no analizar la crisis venezolana desde una lógica ideológica. “Mirar lo que pasa en Venezuela solo desde la derecha o la izquierda es un error. Los tiranos, sean del signo que sean, siempre son tiranos”, afirmó, y alertó sobre la desinformación: “Las redes sociales son uno de los principales riesgos del mundo y hay que mirarlas con mucha cautela”.
Finalmente, sostuvo que la salida democrática aún es posible, aunque compleja, y expresó su admiración por María Corina Machado. “Su único delito es buscar dignidad para el pueblo venezolano”, dijo, y confesó que desea volver a su país, aunque hoy no puede hacerlo: “Hace más de ocho años que no veo a mi familia y no me merezco esto por haber sido educador y tener una postura crítica”.








