Para miles de familias misioneras, el verano empieza mirando hacia el este. El sur de Brasil vuelve a consolidarse como el destino más cercano y accesible para quienes buscan playa, calor y descanso sin viajes eternos ni gastos imposibles. Santa Catarina ofrece una combinación difícil de igualar: diversidad de balnearios, infraestructura turística, paisajes naturales y un costo que todavía permite planificar sin sobresaltos.
La cercanía geográfica es una de las principales ventajas. Desde distintos puntos de Misiones, el traslado por tierra permite llegar en pocas horas a playas de perfiles muy distintos, lo que convierte al viaje en una opción flexible, tanto para escapadas cortas como para estadías más largas.
Florianópolis, variedad de playas en pocos kilómetros
La isla de Florianópolis sigue siendo uno de los polos más atractivos para los misioneros. En un mismo destino conviven playas de mar abierto, zonas protegidas, senderos, dunas y barrios con identidad propia. Praia Mole concentra juventud, surf y movimiento, mientras que sectores como Naufragados o Lagoinha do Leste ofrecen una experiencia más ligada a la naturaleza y al silencio, con caminatas que valen el esfuerzo.

Esa diversidad permite cambiar de ambiente sin cambiar de ciudad, algo muy valorado por quienes viajan varios días y buscan alternar descanso con actividad.
Bombinhas y Mariscal, el refugio familiar
Bombinhas se mantiene como una de las opciones más elegidas para viajes en familia. Sus aguas claras y generalmente calmas la hacen ideal para pasar largas jornadas en el mar, especialmente con chicos. A pocos minutos, Mariscal suma mayor extensión de arena y menor concentración de gente, incluso en temporada alta, lo que la vuelve atractiva para quienes buscan tranquilidad sin resignar servicios.

La zona cuenta además con buena oferta gastronómica y accesos simples, lo que facilita la movilidad entre playas cercanas.
Garopaba, entre el descanso y la energía joven
Más al sur, Garopaba funciona como base para explorar algunos de los balnearios más buscados del verano. Praia do Rosa conserva un perfil relajado, rodeado de cerros verdes y con un ambiente que prioriza el contacto con la naturaleza. Es una opción frecuente entre parejas y grupos que buscan calma durante el día y movimiento moderado por la noche.
Muy cerca, Ferrugem marca el contraste. En enero se llena de jóvenes y bares, mientras que fuera de los picos turísticos recupera un clima sereno, ideal para quienes prefieren conocerla sin multitudes.
Balneário Camboriú, playa urbana y movimiento constante
Para quienes no quieren resignar ciudad, Balneário Camboriú sigue siendo una referencia. Su extensa playa urbana, el paseo costero y la intensa vida nocturna la convierten en una alternativa completa. Además, su ubicación permite escapadas diurnas a playas más tranquilas en los alrededores, combinando descanso con entretenimiento.

Gastos previsibles y comodidad para el viajero misionero
Otro punto que sigue inclinando la balanza a favor del sur brasileño es la facilidad para manejar el dinero. El uso de tarjetas internacionales y billeteras virtuales está ampliamente extendido, lo que permite ordenar gastos y evitar el cambio informal. Para muchos viajeros de Misiones, esa previsibilidad resulta clave al momento de planificar.
Con rutas conocidas, distancias accesibles y playas para todos los gustos, el sur de Brasil vuelve a perfilarse como la salida más natural para el verano 2026. La oferta es amplia y el desafío ya no pasa por elegir el país, sino por encontrar la playa que mejor encaje con la forma de disfrutar las vacaciones.





