El balance de la piscicultura en Misiones durante 2025 dejó números que confirman una actividad en expansión sostenida, con mayor producción, más capacitación y un horizonte de comercialización que empieza a romper fronteras. Así lo expresó Guillermo Faifer, director de Acuicultura y Desarrollo Pesquero de la provincia, al trazar un panorama del sector y anticipar los ejes de trabajo para el año próximo.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el funcionario explicó que uno de los ejes centrales fue el trabajo articulado con la ONG MAYMA , una alianza que permitió sostener asistencia técnica en un contexto de recursos limitados. Gracias a ese esquema, se canalizó una donación de la Fundación Visa que hizo posible acompañar a comunidades de piscicultores de distintos puntos del territorio.
“Ese trabajo lo presentamos en noviembre, con un cierre donde mostramos todos los resultados”, indicó, al tiempo que remarcó el impacto territorial de la iniciativa. A lo largo del año también se desarrollaron eventos destinados a promover el consumo de pescado de cultivo y a capacitar a productores.
En mayo se realizó la primera Fiesta del Pescado de Cultivo en Apóstoles, organizada junto al Municipio y con participación del Ministerio del Agro y del Ministerio de Industria.
Faifer señaló que esa instancia combinó promoción gastronómica con jornadas técnicas para quienes buscan iniciarse o mejorar sus sistemas productivos.
Otro hito fue la realización del Hackathon de Piscicultura, una experiencia inédita en Misiones y en la región. Allí, productores expusieron problemáticas concretas y recibieron propuestas de soluciones tecnológicas, en un trabajo conjunto con la Universidad Nacional de Misiones y organismos provinciales.
A esa agenda se sumaron la Fiesta del Piscicultor en El Soberbio, capacitaciones continuas y la participación en encuentros internacionales en Foz de Iguazú, que facilitaron la incorporación de nuevos conocimientos.
Faifer destacó especialmente las recorridas realizadas por establecimientos del estado de Paraná, en Brasil, donde productores misioneros visitaron industrias, empresas proveedoras de equipamiento y sistemas de producción a gran escala. Según explicó, esa experiencia permitió visualizar niveles de desarrollo que muchos no conocían y abrió nuevas perspectivas para el sector local.
Balance
El balance productivo mostró números contundentes. Durante 2025, la producción se incrementó un 54% en comparación con el año anterior dentro del grupo de 209 familias que recibieron asistencia directa.
Faifer atribuyó ese salto al acompañamiento permanente, la capacitación, el intercambio de experiencias entre pares y la incorporación de herramientas vinculadas a finanzas y economía.
“Es importante que el productor sepa cuánto invierte y cuánto está ganando”, afirmó. La provincia cuenta con más de cuatro mil piscicultores censados, aunque el trabajo intensivo se focalizó en ese grupo que aceptó el acompañamiento técnico. Según explicó, la tarea continúa en territorio con equipos del Ministerio del Agro, incorporando nuevos establecimientos y evaluando superficies, especies y resultados productivos.
En cuanto a las especies, aclaró que el pacú sigue siendo la principal opción en Misiones, seguido por las carpas. El dorado y el surubí ocupan un lugar menor debido a los mayores costos asociados a su alimentación. Sin embargo, resaltó que estas especies nativas forman parte del enfoque de acuicultura regenerativa que impulsa la provincia.
La comercialización también mostró avances. Durante el año se concretaron ventas a través de los mercados concentradores de Posadas, Oberá y Eldorado, en articulación con el IMAC. Además, se trabajó con chefs y restaurantes para adaptar la presentación del producto a las demandas gastronómicas. “Entendemos que la promoción del consumo tracciona la producción”, sostuvo Faifer.
El cierre de 2025 estuvo marcado por un hecho histórico para la actividad. Una empresa misionera logró exportar dorado y surubí a Brasil, convirtiéndose en la única del nordeste argentino en producir ambas especies con destino externo. Faifer destacó que esa experiencia demuestra que en Misiones es posible alcanzar estándares de trazabilidad y calidad exigidos por los mercados internacionales y por el SENASA.
Objetivos
De cara al 2026, el desafío estará puesto en agregar valor. El director anticipó que una sala de faena móvil será trasladada a Apóstoles para uso de pequeños y medianos productores, permitiendo procesar el pescado en condiciones controladas y avanzar hacia productos frescos, enfriados, congelados y despinados.
“Vamos a trabajar fuerte en producción comercial, valor agregado e incremento de la comercialización”, adelantó. Faifer remarcó que la piscicultura presenta un escenario distinto al de otras economías regionales. Al tratarse de un alimento sin techo productivo, sostuvo que “lo que se produce se comercializa”, con precios que durante 2025 oscilaron entre los cuatro mil y ocho mil pesos por kilo. En ese contexto, consideró que la actividad ofrece una rentabilidad atractiva para quienes cumplen cada etapa del proceso productivo.





