La Playa Central de Balneario Camboriú, en Santa Catarina, fue el epicentro de las celebraciones de Nochevieja y el recibimiento del Año Nuevo, más conocido en Brasil como Réveillon, donde más de un millón de personas se acercaron a la costa para disfrutar en familia y con amigos del show de fuegos artificiales que dieron la bienvenida al 2026.
Con una cuenta regresiva desde la noria de Barra Norte y un espectáculo pirotécnico de aproximadamente 15 minutos de duración, se utilizaron 16 tipos diferentes de fuegos artificiales, con variaciones de color y forma para deleitar a los presentes. En total, se colocaron ocho barcazas flotantes en la bahía de Praia Central para el espectáculo, que empleó aproximadamente nueve toneladas de material pirotécnico. El show en el cielo fue visible desde diferentes puntos de la ciudad y atrajo a la mayor multitud a la playa y al paseo marítimo.
Medios locales y el ayuntamiento de Balneario Camboriú destacaron que personas de diversas regiones del país y turistas de la región eligieron la ciudad para pasar la Nochevieja, citando factores como la seguridad, la infraestructura urbana y la presencia policial como motivos para elegir el destino.
Como parte de la planificación, el municipio catarinense también adoptó medidas centradas en la accesibilidad y la inclusión. Se instaló un espacio exclusivo para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en un contenedor adaptado, lo que permitió que el público con sensibilidades sensoriales disfrutara del evento con mayor comodidad. Además, se habilitó un área específica para usuarios de sillas de ruedas en el espacio del proyecto Playa Accesible en el lugar.
Otra acción implementada fue la distribución de auriculares con cancelación de ruido a personas con hipersensibilidad auditiva. Esta iniciativa se llevó a cabo en colaboración con la Secretaría de Asistencia Social, Mujer y Familia, con el objetivo de reducir el impacto acústico del espectáculo pirotécnico para el público más sensible.
Para garantizar la seguridad durante la celebración, se reforzaron las restricciones. Entre las prohibiciones se encontraban la portación de objetos de vidrio o cerámica, el uso de objetos punzantes y el uso de equipos de gas o conectados a la red eléctrica pública. Las medidas buscaban reducir los riesgos y facilitar el control en zonas con gran afluencia de personas.
Durante la Nochevieja en Balneario Camboriú, las autoridades no reportaron incidentes graves. El evento se desarrolló con una gran afluencia de público en la playa y una intensa actividad en el centro de la ciudad durante toda la noche y la madrugada.
Fuente, fotos y videos: (Jornalrazao, NSC Total y g1.globo).






