No es que estuvieran mal estacionados; es que el alcohol les apagó el motor en el peor lugar posible. Anoche, una patrulla preventiva de la Policía de Misiones evitó lo que pudo ser una tragedia de fin de año en la localidad de Los Helechos al detectar una camioneta que bloqueaba el tránsito en una de las arterias principales.
El procedimiento se dio sobre la avenida Florencio Zaine. Allí, los efectivos se toparon con una Chevrolet S10 que, sin razón aparente, estaba detenida en medio de la calzada. Al acercarse para identificar a los ocupantes, los policías notaron de inmediato que el estado de ambos era crítico: apenas podían articular palabra debido a la intoxicación alcohólica.
Al margen de la impresión ocular, los resultados de la División Seguridad Vial fueron contundentes, el conductor arrojó 2,33 gramos de alcohol por litro de sangre; el acompañante: registró 1,96 g/l.
Para tomar dimensión del peligro, con más de 2,0 g/l se entra en una fase de estupor donde se pierde la comprensión y el control motor básico. Eran, literalmente, una bomba de tiempo al volante de un vehículo.
Por orden del Juzgado de Paz local, el rodado fue secuestrado y ambos hombres quedaron demorados. Se les notificó la infracción a la Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449, en un operativo que, por fortuna, terminó con una multa y un calabozo en lugar de una ambulancia.






