El movimiento en el puente internacional San Roque González de Santa Cruz, que une esta ciudad con la paraguaya Encarnación, mantiene una intensidad constante durante las últimas semanas de diciembre. Diariamente, miles de vehículos y peatones saturan las zonas de control migratorio y aduanero del lado argentino, generando esperas que, en días pico, superan la hora. Sin embargo, el comercio encarnaceno advierte que el flujo masivo de personas que cruzan a Paraguay todos los días “no está generando el impacto económico esperado en el circuito comercial”.
Desde la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Encarnación, observan con cautela este escenario. Aunque el movimiento físico de personas desde el lado argentino es evidente, “los niveles de venta a los posadeños distan de los registros históricos para esta época del año”.
De esta manera, directivos de la entidad afirman notar una clara contradicción entre la cantidad de viajeros y el volumen de compras: “El cruce actual está motivado más por vínculos sociales que por el consumo de bienes”, señalaron.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Daniel Ferreira, vicepresidente de la entidad mercantil, explicó que, si bien hubo un repunte de actividad a partir de la semana previa a la Navidad, el perfil de visitante cambió. “Empezamos a trabajar un poco mejor desde la previa a la Navidad, debido a que empezó a haber más concurrencia en el paso fronterizo. Hubo mucha afluencia de argentinos, además de compatriotas que están asentados o radicados en Argentina y cruzan el puente para pasar las fiestas con sus familiares”, señaló.
Este fenómeno, según el directivo, es recurrente en fechas como Semana Santa o feriados largos, donde el cese de actividades escolares y laborales facilita el reencuentro familiar. No obstante, al analizar la rentabilidad de este movimiento, el balance es menos optimista que en períodos anteriores.
Falta de circulante y competencia de precios
“Este fin de año no fue lo que esperábamos comparado al 2024”, remarcó Ferreira. Y el principal factor que explica la reticencia al gasto por parte de los posadeños y visitantes en general es la coyuntura económica del lado argentino, donde el poder adquisitivo de las familias es cada vez más reducido.
Por otro lado, a pesar de que Encarnación mantiene una estructura de costos que tradicionalmente favorece al comprador argentino, la brecha de precios se cortó en rubros específicos. El sector comercial paraguayo reconoce que “la ventaja competitiva ya no es absoluta”.
“Estamos trabajando, tenemos todavía precios muy competitivos. Esta cuestión cíclica comercial siempre sigue conviniendo al lado paraguayo, a pesar de que creo que ya hay algunos artículos de consumo en Argentina que están a un precio similar al que tenemos nosotros”, analizó Ferreira.
Para el representante de la Cámara, esta es la dinámica natural de la región: “Eso es la frontera, siempre va a haber una ventaja de cualquiera de ambos lados”.
En cualquier caso, la sensación desde la vecina orilla es de que el puente San Roque González hoy funciona más como un corredor de integración humana que como un polo de compras. Mientras las autoridades fronterizas argentinas trabajan para agilizar los trámites ante la gran demanda de salida, los comerciantes del otro lado del río Paraná ajustan sus expectativas ante un consumidor que llega con presupuestos limitados y prioriza el gasto en logística y movilidad por sobre la adquisición de mercaderías o tecnología.



