Una familia denunció en la Justicia que sufrió violencia obstétrica e institucional en el Hospital Materno Neonatal de esta ciudad.
El episodio ocurrió durante el último fin de semana, cuando Florencia, madre primeriza, que atravesaba el último mes de gestación, se acercó al centro asistencial con fuertes dolores y no habría recibido la atención médica correspondiente, lo que derivó en una cesárea de emergencia y el fallecimiento de su bebé.
Abelardo Meza Aguerre, abogado y tío de la víctima, contó en diálogo con PRIMERA EDICIÓN que la familia presentó la denuncia penal y civil este lunes, “con la esperanza de sentar un precedente para que de acá en más cada mujer que sea víctima de violencia pueda denunciarlo y podamos acompañarla”, dijo.
El hecho
Florencia, que esperaba su primera hija, transitó el período de gestación haciendo controles constantes por un cuadro de diabetes gestacional y colestasis, un trastorno del hígado durante el embarazo que afecta el flujo normal de bilis y causa picazón intensa en manos y pies.
Durante todo ese período asistió al Hospital Materno Neonatal para hacer el seguimiento del embarazo. A ese mismo lugar llegó el viernes 24 con dolores intensos, producto de lo que Meza Aguerrre definió dentro del “trabajo de preparto”.
También describió que la recibieron “con expresiones tales como ‘ay, estas primerizas, estas exageradas’, esas eran las palabras que utilizaban y la mandaban de vuelta a la casa”. Entre ese día y el domingo 26, se acercó entre 5 y 7 veces al hospital y en cada ocasión “la respuesta siempre era la misma”, aseguró el abogado.
Sin embargo, el domingo a la mañana el cuadro se agudizó y “una vez más, la vuelven a despachar, solo que esta vez los dolores eran tan, tan intensos que ella se quedó en el hospital”, continuó Meza Aguerre. Según consta en la denuncia, allí permaneció hasta las últimas horas de la tarde.
Cerca del mediodía, el abogado relató que Florencia “rompe bolsa y se limitaron a hacer un control fetal”, pese a los antecedentes gestacionales de la madre y el bebé.
“A ella no le dieron bolilla, considerando no solamente el dolor, sino también la colestasis, la diabetes gestacional rogaba, imploraba que le hicieran una cesárea. Porque realmente no se sentía bien y ya tenía miedo”, describió el abogado.
Cerca de las 19, en un nuevo control fetal, los profesionales habrían “detectado que el corazoncito (de la bebé) no estaba latiendo. Ahí comenzaron a aparecer médicos de todos lados”, afirmó.
En ese contexto, realizaron la cesárea y la bebé finalmente nació fallecida. El abogado agregó que las irregularidades habrían continuado después de este hecho, durante la firma del acta de defunción y el ingreso de familiares para el cuidado de la madre.
Denuncia penal y civil
Lo ocurrido fue denunciado ayer, tanto en la instancia penal como civil. Meza Aguerre opinó que “el encuadre lo va a dar el juez, pero entiendo que lo que corresponde es (caratularlo como) homicidio culposo, con agravantes como la violencia obstétrica”.
Para el letrado, las vulneraciones a los derechos de la gestante y la víctima fueron reiteradas y “está probado holgadamente, bajo el amparo de leyes nacionales como la de Protección Integral, o tratados como la Convención de Belem do Pará.
“Vamos a ir a full con esto. Esto no va a quedar así. Nos vamos a constituir en querellantes y vamos a impulsar y a exponer a los médicos responsables de este homicidio”, aseguró el abogado.
A su vez, diferenció que en el hospital “no son todos iguales, la mayoría son profesionales idóneos y decentes”, pero hoy buscan determinar responsabilidades de los que intervinieron en el caso de Florencia.
“No estamos en contra del Hospital Materno, ni en contra del Parque de Salud. No es algo contra la institución, así como digo que estos médicos fueron insensibles y cometieron homicidio culposo, del mismo modo digo que después la fue a ver un psicólogo excelente, amoroso, amable, educado, que contuvo tanto a la madre como al padre”, contó.
Sobre la intervención de la Justicia, dijo que “hasta el momento el juez Monte actuó muy bien, procedió rápido al secuestro de la historia clínica y ordenó las primeras medidas, entre ellas la autopsia de la bebé fallecida.”





