“La educación debe estar en el centro de cualquier esfuerzo por la paz. Es nuestro deber colectivo capacitar a los alumnos de todas las edades para deconstruir el discurso del odio y sentar las bases de sociedades integradoras, democráticas y respetuosas de los derechos humanos”, advirtió la directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la francesa Audrey Azoulay, en el marco del Día Internacional de la Educación que se conmemora hoy.
La fecha fue establecida en 2018 y se celebra por octava vez este 24 de enero para recordar que “la educación es un derecho humano, un bien público y una responsabilidad colectiva” y que “sin una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos y de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, los países no lograrán alcanzar la igualdad de género ni romper el ciclo de pobreza que deja rezagados a millones de niños, jóvenes y adultos”.
Las cifras que aporta la UNESCO son dramáticas: 262 millones de niños y jóvenes siguen sin estar escolarizados, y 617 millones de niños y adolescentes no pueden leer ni manejan los rudimentos del cálculo. Y como reflejan mil y un estudios mundiales, el nivel educativo suele ser directamente proporcional al desarrollo de cada pueblo o territorio.
Este año, el foco está puesto en el poder de la juventud en la co-creación de la educación: “Los sistemas educativos son más sólidos cuando se diseñan junto con aquellos a quienes sirven: los jóvenes y los estudiantes. Las y los jóvenes deben ser reconocidos no como observadores, sino como socios activos y cocreadores del cambio en todos los niveles: en las escuelas, a nivel nacional y en los programas de cooperación internacional para el desarrollo. ¡Nuestro futuro depende de ello!”, remarca Stefania Giannini, subdirectora general de Educación en la UNESCO.
Según el organismo internacional, “aunque se han logrado avances para involucrar a la juventud y al estudiantado en los procesos de toma de decisiones mundiales en materia de educación, aún queda mucho por hacer para abordar sus preocupaciones y aspiraciones“.
Fuente: UNESCO








