miércoles, febrero 11, 2026
Primera Edición
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores
No Result
View All Result
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores
No Result
View All Result
Primera Edición
No Result
View All Result

Tras la guerra “mi papá quería venir a un país más grande”

9 noviembre, 2021

“Yo tenía 12 años y mis hermanas Yuko (6) y Kuniko (9), al salir de Japón. Me sentí un poquito triste, no tanto como mi mamá, pero a la vez un poco esperanzada. La isla iba quedando chiquita y después desapareció de mi vista”, manifestó Michiko Nishikori de Ogawa (74), al hablar sobre ese viaje a América que duró dos meses, y sobre la decisión de su padre de abandonar su país después de vivir el horror de la Segunda Guerra Mundial.

“Mi papá estuvo en la Segunda Guerra Mundial, que terminó en 1945, y al volver, se casó con mamá. Como sufrió tanto, quería emigrar a otro país porque en ese momento Japón había quedado muy pobre a consecuencia de las bombas atómicas que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki. Había quedado como entre cenizas”, contó quien, al momento de emprender esta travesía, había empezado el primer año del colegio secundario.

Comentó que su padre quería venir a un país grande y que, en aquella época, Japón tenía convenio con Argentina y con Brasil. “Querían que viniéramos. Preguntó adónde era mejor la situación en ese momento. Le respondieron que era buena en los dos pero que, en Argentina, era un poquito más tranquila”.

 

 

Los abuelos de Michiko no querían que su hijo viniera. “Le decían por qué a un país tan lejano. Querían que se quedara en Japón, no importa si al este o al norte (por ejemplo, en la provincia que nací, Shimane, al lado de la provincia de Hiroshima, tenía pocos habitantes en comparación de otras). Pero como mi papá insistía, el abuelo dijo: ya no hay ni hijo ni padre, cortemos las relaciones. La idea era que papá cambié de opinión, pero, por el contrario, papá le contestó: qué lástima, pero yo quiero ir. Por último, se perdonaron. Mi abuela, que era muy cariñosa, estaba muy triste. No la veía desde el barco porque estaba medio escondida, no quería mirarnos”, relató.

Insistió que cruzar el Océano fue “una decisión de papá. Y mamá lo acompañó porque ya no tenía a sus padres. Quizás si estuvieran, sería distinto. Y nosotras, como estaban ambos, era como que íbamos con ellos a cualquier lugar”.

A los tres o cuatro días, llegaron a Hong Kong, China. Podían descender del barco holandés que traía a varias familias niponas, pero antes de bajar el responsable “nos decía que a las tres horas teníamos que regresar. O nos aclaraba que, si ese país anteriormente estuvo en guerra con Japón, no fuéramos lejos, solo por las calles importantes. Cuando llegó a África por primera vez vimos a un hombre negro trabajando, y como éramos chicas, nos asustamos”.

Cuando en su país, “mamá subía a un colectivo siempre se sentía mal. Entonces, pensó que para que no le pasara lo mismo en el barco, lo mejor era hacer algo, mover el cuerpo, no sólo comer y dormir. Entonces pidió al cocinero, que era japonés, si podía ayudar a hacer alguna cosa para entretenerse y no pensar en el malestar. Así, con tres señoras que venían a Brasil, ayudaban en los quehaceres de la cocina”.

Cuando llegaron a África, venían a pedir comida porque había mucha gente humilde en los alrededores. “Mi mamá sugirió al cocinero si se podía distribuir los alimentos entre esa gente porque había mucha comida que nadie siquiera tocó y era una pena tirarla. Nunca hicimos eso, dijo el hombre, pero le pareció que era una buena idea. Bajaron la comida y la gente quedó contenta. A partir de ese momento se empezó a bajar del barco la comida que sobraba. Ese es un lindo recuerdo que tenemos”, agregó Michiko (Michi significa camino).

 

Una nueva vida

También recordó cuando la embarcación amarró en el puerto de La Plata. “Nos indicaron que era el río Paraná, pero para nosotros era como un mar, y había mucho aceite en el agua. Al otro día subimos al tren para venir a Misiones las cinco familias que viajábamos desde Japón. La formación tardó tres días en llegar. Eran asientos de madera, y hacían un ruido muy particular. Además, te dolía todo. Corría el año 1959, hace 62 años atrás”, mencionó.

En Posadas los esperaba un camión, todos subieron a la carrocería, y partieron por un camino de tierra. “Nos entraba el polvo por los costados, quedamos colorados. Cuando llegamos a Puerto Rico, pensamos que ya nos íbamos a quedar, pero el responsable nos dijo que había que viajar a la zona de colonia, unos 30 kilómetros más”, dijo. Y así siguieron por el monte hasta Garuhapé, mientras por el camino pasaban los jabalíes y los monos se trepaban por los árboles.

 

 

Los Nishikori llegaron a esta localidad en octubre de 1959. En el mismo año, entraron otras familias. Conformaban el grupo cerca de cien. “Había una vivienda larga, tipo escuela, en la que nos quedamos hasta que pudimos hacer nuestras casas. Nos tocó en un extremo, entonces cuando abrían la puerta para salir al baño, que estaba afuera, entraba el viento, la lluvia. Un mes estuvimos ahí y nos mudamos a nuestra casa, que era de lámina, sólo el horcón era de madera. Había muchas tormentas fuertes, que derribaron un galpón que habían levantado”, contó la mujer que, de ya de grande, aprendió pintura y recrea este arte cuando está inspirada.

Según Michiko, el padre japonés siempre piensa en la educación de sus hijos como algo primordial. Entonces, al año siguiente, ya levantaron una escuela, la N°58. “Yo tenía 13 años, pero, todos a la par, comenzamos el primer grado porque ninguno sabía hablar el castellano. La maestra enseñaba los números, uno, dos, y todos repetíamos. Cuando volvíamos a casa, teníamos que ayudar con las tareas”.

Unos plantaban naranjas y otros se abocaron a las forestaciones. “Mi papá eligió esto último. Y había que esperar diez o veinte años hasta que se pueda cortar. Trajo dinero de Japón, pero como en ese interín mamá enfermó, y estuvo unos dos meses internada en Puerto Rico, no alcanzaba. Entonces empezó a plantar tabaco, para que ingrese dinero todos los años. La mayoría de los japoneses hicieron eso. Pero las plantas crecían, estaban bastante altas, y de repente quedaba todo seco porque abajo había piedra. Lo mismo pasaba con los eucaliptus”, narró.

Con su simpatía característica, insistió con que “éramos chicos, pero cuando volvíamos de la escuela había que ayudar a los padres, eso era algo normal. No sufrimos, porque todos hacíamos lo mismo: cocinábamos, cosechábamos tabaco, carpíamos. Cuando la gente caminaba por la calle y nos miraba, no distinguía que éramos chicas porque usábamos sombrero grande, ropa sucia. Cuando volvíamos nos bañábamos y nos cambiábamos la ropa, y ahí recién decíamos: soy una chica”.

 

 

En Garuhapé terminó la primaria a los 17 años. A los 18 años fue a quedarse con una familia japonesa porque su mamá quería que aprendiera a coser, y a cocinar. A los 19 salió de la colonia con el propósito de ir a trabajar a Puerto Rico, a un negocio grande. “Se llamaba Casa Brand, y el patrón era un alemán-brasilero. Allí estuve trabajando cuatro años, hasta que me casé”, acotó.

 

Así llegó el amor a su vida

Conocer a alguien con quien entablar una relación era, en aquel momento, algo difícil. Además, porque todo quedaba lejos. Por ese entonces, los padres de Michiko tenían una fábrica de salsa japonesa que transportaban en damajuanas. Su papá hacía de chofer. Tenía un jeep con el que recorría todo Misiones, y la mamá lo acompañaba como vendedora. Llegaron a Oberá, a la casa de unos paisanos y estos los hicieron pasar, como es costumbre, para tomar un té y conversar.

Enseguida les preguntaron cuántas hijas tenían, a lo que respondieron que tres, y que la mayor tenía 22. Fue entonces que los dueños de casa agregaron que conocían a un muchacho “muy buenito, lindo y trabajador, de apellido Ogawa, que vino solo de Japón, y que su hermana vivía en Aristóbulo del Valle. Si no encuentra a una paisana seguro que se va a casar con una argentina, ¿por qué no lo llevamos para que se conozcan?”.

 

 

Después de un mes la mamá de Michiko fue hasta su trabajo, en Puerto Rico, y “me dijo: este domingo viene ese señor con el muchacho a la colonia para conocerte. A mí no me gustaba de esa forma. Y ponerme a salir después de apenas haberlo visto. Yo quería conocerlo. Ella dijo, no necesita andar, solo viene de visita, y si vos no vas a casa, queda muy mal. Antes de irse me aconsejó: llévate la ropa que te quede mejor. Y nos conocimos. Anduvimos un año y medio y me casé a los 23” con Takemasa Ogawa, con quien lleva 51 años de matrimonio, y son padres de Erica Liliana y Mónica Victoria. El casamiento se realizó en el patio de la casa de su cuñada, en Aristóbulo del Valle. Y después, vinieron a Oberá por primera vez, porque antes “papá y mamá no me dejaban. En este terreno tenía una casa de madera. Y el frente abierto. Y me dijo que quería hacer una casa de material. Sufrimos, pero nunca pasamos hambre”.

Takemasa vino de Japón porque su hermana recién casada se estableció en Aristóbulo del Valle, que era todo monte. Estaba triste y lo invitó a venir, aunque él trabajaba en una fábrica. “Vino a conocer, no pensaba vivir toda la vida acá. Entró a trabajar en un secadero de té de un paisano, eran cosas pesadas y no le gustó hacer tanta fuerza. Habló con el jefe y dijo que quería ir al pueblo. Vino a Oberá y había una festividad porque había varias banderas, entre ellas la de Japón, entonces eso le llamó la atención. Acá tengo que quedarme. Mi marido es así, donde se queda y vive, se acostumbra con facilidad”.

 

Las primeras pruebas
A decir verdad, “primero no andábamos muy bien porque él es de Tokio. Es decir, yo de provincia y el de la capital. Él era muy activo. Le gustaba el cine internacional y me preguntaba si conocía a Sofía Loren o a Marcello Mastroianni. Y yo nada. Pensaba: parece que no va a funcionar con este muchacho porque la conversación era muy distinta, lo que hacía que yo no me sintiera bien. Entonces mamá dijo, hay muchos muchachos y chicas que antes de casarse se muestran demasiado enamorados, y cuando se casan se ve de todo, y muchas veces no andan bien. Fijate, parece que es una buena persona, un buen muchacho. Si no lo querés nada, a otra cosa. Pero si lo querés un poquito, está bien. Cuando se encuentran, se ponen la mejor ropa, pero cuando se casan no se puede esconder nada, ahí se ve todo. No se puede aparentar”.

Entonces, le recalcó: “Si no querés, podés decir que no, no hay problemas. Pero yo no voy a preocuparme más por vos, seguí tu camino, elegí al que quieras y si es buena persona, te vamos a dar permiso. Pero no voy a buscar paisano, vos tenes que buscar. Pensé mucho, y como mamá siempre aconsejaba cosas buenas, dije me voy a casar. Y era cierto, ya pasaron 51 años, y es muy buen esposo, de buen humor, y espíritu japonés”, agregó entre risas.

Sobre esto último contó que mientras estaban de novio, sus compañeras de trabajo, que eran en su mayoría hijas de alemanes, la observaban: “Michiko, ayer te vimos caminar parece que, con tu novio, pero por qué, al menos, no se agarran de la mano, no se abrazan. Pero los japoneses no son así”. Y enseguida contó otra anécdota. “Como era de la colonia, tenía la costumbre de lavarme la cara y ponerme un poquito de crema, nada más. Y cuando entré al negocio, me decían ¡así no podés atender a la gente, tenés que maquillarte. Así que las chicas me pintaron de blanco y colorado, me mostraron el espejo y les pregunté: ¿esa soy yo? Me veía irreconocible. A partir de ese momento, si no me pongo algo en los labios, parece que me falta algo. Me da más ánimo”, aseguró quien junto a su esposo siempre ayudó y participó de la Fiesta Nacional del Inmigrante. “Pero por la pandemia y debido a nuestra edad, preferimos no asistir. Y este año llovía mucho. Solamente fuimos a escuchar los tambores de Taiko”, rememoró esta abuela de cuatro varones y de Midori (color esperanza) Belén Romero, que fue reina de la Colectividad Japonesa en 2017 y primera princesa Nacional del Inmigrante.

Tags: Guerrahistorias de vidaJapónMichiko Nishikori de OgawaMisionesSegunda Guerra Mundial
ShareTweetSendShareShare
Previous Post

Las Mami’s volvieron con la octava fecha

Next Post

Buscan a joven que desapareció en el Paraná tras persecución policial

Radio en Vivo

Videos

Desde las 19 horas de este viernes, la costanera de Villa Lanús se llenará de brillo, ritmo y color con el inicio oficial de los Carnavales Posadeños 2026. Las comparsas mostrarán el trabajo realizado durante las últimas semanas, renovando el legado de una de las celebraciones más tradicionales de la ciudad. Actualmente, las agrupaciones confirmadas son Arcoíris, Afrodita, Guazú Samba, Sambatuque, Deisy, Beisa Carioca y Beleza, provenientes de distintos barrios de la ciudad.
Desde la Cámara de Turismo de las Sierras Centrales de Misiones salieron a advertir que, si bien la demanda de viajeros se mantiene, las reservas se desvían al alojamiento ilegal. Exigen fiscalización urgente y preparan una presentación legal.
El uso diario, el costo del transporte y el interés deportivo impulsan la demanda en bicicleterías y talleres.
Con índice extremo de peligrosidad, organismos provinciales coordinaron acciones de prevención y respuesta, definieron una agenda de trabajo desde febrero y solicitaron un informe a Nación para reforzar el abordaje integral frente al riesgo de incendios.
Investigadores del INTA impulsan desde hace un par de años la Agricultura 4.0 mediante el uso de inteligencia artificial, monitoreo satelital y modelos de bajo costo para pequeños productores. El objetivo es cerrar la brecha entre los pequeños yerbateros y los gigantes tecnológicos.
Mecánicos de distintas especialidades señalan que la situación económica obliga a priorizar reparaciones, mientras crecen las revisiones previas al verano y persisten daños antiguos, como los provocados por la gran granizada.
Durante la feria administrativa, la farmacia del Parque de la Salud en Posadas atiende solo hasta el mediodía y entrega 150 turnos por jornada. Los reclamos de la gente.
Suscribirse

FM 89.3

#fauna #misiones #ohana
En un contexto de creciente éxodo laboral desde Misiones hacia Brasil, motivado por la necesidad económica y la temporada de cosechas, autoridades provinciales advirtieron sobre los riesgos de estafas, explotación laboral y situaciones de trata de personas. Desde la Vicegobernación de Misiones, la Coordinación de Prevención, Protección y Asistencia a Víctimas y Testigos de la Trata y Tráfico de Personas puso el foco en la información y la prevención como herramientas clave.

La licenciada Yanina Boschmann, coordinadora del área, explicó que este fenómeno “no es nuevo, se repite todos los veranos cuando coincide la cosecha en Brasil con la interzafra en Misiones”, aunque remarcó que “la situación económica actual aumenta la vulnerabilidad y hace que más personas decidan irse a trabajar al otro lado de la frontera”.
El abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez lanzó duras críticas a dos de las principales iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional en las últimas horas: la creación de la denominada Oficina de Respuesta Oficial y el proyecto de Ley Penal Juvenil que propone bajar la edad de imputabilidad a los 13 años. En ambos casos, advirtió sobre posibles vulneraciones a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales de derechos humanos.

En diálogo con El Aire de las Misiones  Gil Domínguez sostuvo que la nueva oficina anunciada por el Ejecutivo constituye “un claro intento de ejercer censura indirecta”, una práctica prohibida tanto por la Constitución como por la Convención Americana sobre Derechos Humanos. “La censura indirecta es la más compleja, porque no opera mediante prohibiciones explícitas, sino a través de prácticas estatales que generan un temor fundado a expresarse y producen un efecto disuasivo sobre la libertad de expresión”, explicó.
La Fundación Ohana expresó una profunda preocupación por los reiterados hechos de crueldad contra la fauna silvestre nativa, vinculados a la captura, tenencia y utilización de animales con fines de mascotismo y comercio ilegal. Así lo manifestó su presidente, Fernando Piesco, en diálogo telefónico, donde alertó sobre el impacto ambiental, social y ético de estas prácticas que se repiten en la provincia de Misiones.

“Es un tema lamentablemente recurrente y por eso agradecemos la visibilización, porque solo así se pueden tomar medidas que tiendan a una solución definitiva”, señaló Piesco, quien además es referente en conservación de fauna silvestre.

El dirigente hizo referencia a un video difundido recientemente por la fundación en el que se observa a un coatí muerto y a su cachorro intentando escapar. “Es una escena muy cotidiana, sobre todo en algunas comunidades, donde se han ido perdiendo prácticas ancestrales de cuidado y respeto por la naturaleza para dar lugar al uso de la fauna para mascotismo o comercio, algo que culturalmente no existía”, explicó.

Según Piesco, estas prácticas generan un grave daño no solo a los animales individuales, sino también a la biodiversidad en general. “En época de pichones de loros sacan a las crías para venderlas; en la de coatíes o monos, matan a las familias para quedarse con los cachorros. Esto provoca situaciones de maltrato y crueldad que afectan seriamente a las poblaciones silvestres”, advirtió.
La firma del acuerdo de comercio e inversión entre Argentina y Estados Unidos, celebrada por el Gobierno nacional como un paso clave para incrementar exportaciones en más de 200 productos, abrió un debate inmediato en distintos sectores de la economía. Desde el comercio y la producción, surgen dudas sobre la capacidad del país para sostener mayores ventas externas sin afectar el abastecimiento interno, especialmente en el rubro cárnico.

Nelson Lukowski, comerciante de la ciudad de Posadas, planteó reparos sobre el contexto productivo actual y advirtió que “antes que nada tenemos que ver si realmente la Argentina está en condiciones de abastecer con todos esos productos que se anuncian”.

En ese sentido, fue especialmente crítico sobre la situación de la ganadería. “Argentina viene de décadas de destrucción de lo que es la cría de ganado. Hoy países vecinos como Uruguay y Paraguay son los principales exportadores hacia Estados Unidos, Europa y China, mientras nosotros nos ocupamos durante años de destruir nuestra producción”, sostuvo.
La reciente creación de la denominada “Oficina de Respuesta Oficial” por parte del Gobierno nacional abrió un fuerte debate político y mediático en torno a la libertad de expresión, el rol del Estado frente a la información y la relación con la prensa. El anuncio, realizado a través de redes sociales, generó reacciones inmediatas de periodistas, organizaciones del sector y analistas políticos.

En diálogo con Primera Plana , Facundo Londero, analista político de la consultora Zuban Córdoba, sostuvo que se trata de una iniciativa que todavía presenta muchas incógnitas. “Se lanzó hace apenas unas horas vía Twitter esta nueva cuenta y esta oficina que va a servir, en principio, para desmentir operaciones mediáticas. Todavía no sabemos bien cuál es su lugar en el organigrama oficial ni cómo va a funcionar en términos formales”, explicó.

Según Londero, la propuesta recuerda a experiencias impulsadas en Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump. “Es muy similar a lo que funciona allá, una oficina pensada para desmentir, pero también para confrontar directamente con ciertos medios cuando hay publicaciones que el gobierno considera erróneas o tergiversadas. Javier Milei replica muchas de esas modalidades comunicacionales”, analizó.
Suscribirse

Lo más leído

  • David María Carrillo, tiene síndrome de Down y se jubiló tras 20 años de trabajo

    David María Carrillo, tiene síndrome de Down y se jubiló tras 20 años de trabajo

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Anticipan lluvias y tormentas en Misiones: qué día

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Detuvieron a un hombre acusado de abusar y extorsionar a un niño de 12 años en Posadas

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Calor extremo y tormentas anticipan un cambio de tiempo en Misiones

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Aumentó la deserción y la UNaM intenta sostener la asistencia a estudiantes

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Se fugó “Cavalo” Mendes, acusado de los homicidios del policía Miñarro y de “Patrón” Saucedo

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Marcan que Bombinhas registró una baja de hasta 40% en la afluencia de argentinos durante enero

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • “Mientras tanto va pasando la vida”, dijo Williams Sery sobre La vida terrenal

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Brasil: ordenaron prisión preventiva a la abogada argentina detenida por hacer gestos racistas

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Cayó la presencia de argentinos en Santa Catarina al inicio de la temporada 2026

    0 shares
    Share 0 Tweet 0

Diario Primera Edición
Corrientes 2434, Posadas, Misiones
Todos los derechos reservados © 2022

[email protected]
[email protected]
+54(0376)4420407 / 4 440054 / 4427639 / 4426712
No Result
View All Result
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores