Feliz día a todos los enfermeros

Hoy se celebra el Día Internacional de esta abnegada profesión, efeméride institucionalizada en honor a Florence Nightingale.

12/05/2021 07:05

La celebración del Día Internacional de la Enfermería gira en torno a la vida de Florence Nightingale, enfermera del Ejército inglés nacida hace exactamente 201 años, el 12 de mayo de 1820, en Florencia (Italia), aunque se crio en Derbyshire, Inglaterra.

Considerada una de las pioneras en la práctica de esa profesión y creadora del primer modelo conceptual de enfermería, destacó desde muy joven en la matemática, aplicando después sus conocimientos de estadística a la epidemiología y a la estadística sanitaria.

Fue la primera mujer admitida en la Royal Statistical Society británica, y miembro honorario de la American Statistical Association.

Nightingale se rebeló contra los prejuicios de su época y contra su destino de mujer que debía permanecer en el hogar y escogió la profesión de enfermera, que hasta ese momento estaba desprestigiada y se reservaba a los pobres.

Logró realizar su sueño de asistir a los enfermos después de enfrentarse a sus padres y familiares. Su madre Emily y su padre William se oponían a que su hija fuera enfermera ya que estaba mal visto que una mujer perteneciente a una clase alta desempeñara una tarea tan “denigrante”.

En 1853, tras una recomendación del secretario de Guerra inglés Sidney Herbert, pasó a ser superintendente gracias a ciertos trabajos que realizó en contra de sus inclinaciones a determinados cargos dentro del Institute for the Care of Sick Gentlewomen.

Su mayor éxito fue su participación en la guerra de Crimea. Un informe suyo acerca de las condiciones de vida de los soldados heridos impulsó a Herbert a enviar allí a Nightingale. El 21 de octubre de 1854, ella y un batallón formado por 38 enfermeras voluntarias fue enviado al frente.

En Scutari (hoy Üsküdar, Estambul), Nightingale y sus compañeras de trabajo reformaron y limpiaron el hospital, a pesar de la reacción de doctores y oficiales, e hicieron caer la tasa de mortalidad desde el 40% al 2%. Allí, Florence Nightingale contrajo la brucelosis.

Después de décadas de servicio al prójimo y de aquellos que más lo necesitaban, falleció el 13 de agosto de 1910 en Londres.