“No existe tal cosa llamada bebé”

“No existe tal cosa llamada bebé”, afirma Winnicott: “El bebé existe siempre con alguien más; una mamá que lo corporaliza, lo construye, lo invita amorosamente a vivir, la que cumple la “función materna”, que debe ser lo suficientemente buena para garantizar su salud física y psíquica”.

22/03/2021 17:55

El primer contacto del niño con el mundo es a través del adulto que lo cuida. Es el que lo mira, lo toca, le habla, lo alimenta, quien será su primer objeto de exploración y conocimiento, por eso el niño mira, explora: toca sus ojos, la boca, el mentón, el cuello, introduce sus manitas en su boca y/o nariz del que lo alimenta y sostiene.

La calidad vincular que se establezca organiza matrices relacionales y comportamentales, adquiriendo la alimentación la calidad de función, donde se integran funciones fisiológicas, desarrollo emocional y constitución psíquica.

Los collares de lactancia son unos collares que la madre se coloca en el cuello mientras da el pecho al bebé, el padre o madre cuando se trata de la mamadera. Constan, generalmente, de varias bolas de diferentes colores y tamaños, aunque también pueden incluir otros elementos. El caso es que sean variados, de colores y tengan distintos tamaños. Están a la altura del bebé y éste, mientras toma el pecho o el biberón, juego con ellos.

Beneficios de los collares de lactancia

Estímulo sensorial: táctil, visual y olfativo (siempre huele a mamá). El collar colocado en el cuello de mamá se encuentra a la distancia idónea para captar la atención del bebé y, junto con su diseño atractivo y tamaño idóneo le es muy fácil manipular. Favorece la presión palmar, la fijación de la mirada, el seguimiento visual de un objeto, la coordinación óculo-manual y la coordinación mano-boca.

Alivio de la erupción dental: pueden ser de gran ayuda para el alivio de la inflamación de las encías o las pequeñas molestias de la salida de los dientes. Ponerlo frío en la nevera puede aliviar todavía más. También es un accesorio interesante durante toda la fase oral de los primeros meses, cuando exploran el mundo con su boca, ya que es una parte esencial en su desarrollo sensorial para describir e interaccionar con su entorno.

Consuelo y calma: el collar de lactancia acaba siendo un objeto muy familiar para el bebé que le proporcionará consuelo y alivio, al tiempo que le mantiene ocupado y entretenido. La posibilidad de poder morderlo y succionarlo le proporciona mucho consuelo y, el hecho de que huela a mamá, mucha calma.

Ayuda para la lactancia materna: algunos bebés les cuesta enfocarse en el amamantamiento y, cualquier ruido o estímulo les puede hacer interrumpir la lactancia. El uso del collar de lactancia puede ser de utilidad para estos casos, aumentando el tiempo de succión mientras se entretiene tocándolo y mirándolo.