Trío Da Capo: “Pulirnos musicalmente nos da mayor satisfacción”

La banda obereña, que surgió en julio de 2013, está compuesta por Claudio Róttoli (36) acordeón, piano y voz; Sergio Róttoli (34) guitarra y voz, y Alejandro Cerri (33) bajo y voz. En la final nacional del certamen Pre-Baradero 2014 obtuvo el primer premio como conjunto instrumental.

02/03/2021 17:51

Fotos gentileza C. Olivera Schuster

 

El nombre que Claudio, Sergio y Alejandro eligieron para su banda hace referencia al hecho puntual de volver a tomar las cosas que habían hecho cuando eran más chicos. Da capo es una expresión italiana que se utiliza normalmente en los ensayos o en las partituras, para indicar que la canción que se está ejecutando volverá a comenzar. Literalmente, en italiano, quiere decir de la cabeza.

“Es común, cuando se está en un ensayo, que haya temas que tengan pasajes técnicos que son más difíciles, entonces es necesario detenerse en esa parte para ensayarlos con más énfasis. Cuando pasa ese trayecto, y sale bien esa parte, decís: bueno chicos, vamos da capo para decir que empezamos el tema de nuevo, y seguimos. Y tomamos ese nombre, justamente, cuando retomamos con la música en público”, graficaron a Ko´ape quienes integran este reconocido trío de la Capital del Monte.

Claudio Róttoli, Sergio Róttoli y Alejandro Cerri manifestaron su preocupación por el transcurrir de la pandemia, pero no dejan de crear. En un par de meses saldrá a la luz su nuevo trabajo. Hoy Da Capo suena en muchos lugares, mucha gente conoce el nombre. “Eso quiere decir que, medianamente, vamos por buen camino”, celebraron.

“Cuando empezamos con esto, la idea fue dedicarnos a un estilo de música que nos acompañó en los primeros pasos, cuando empezamos a salir a tocar en público, que es el folclore regional. Y cuando comenzamos con Da Capo, la idea era volver a hacer un poco de esa música, pero aportando la experiencia que fuimos adquiriendo con el paso de los años, haciendo otros estilos musicales. En esa primera etapa el grupo era instrumental, había algunos arreglos que teníamos armado de música folclórica, tomamos eso para darle inicio y empezar esta nueva etapa apuntado hacia el folclore instrumental, un poquito más abarcativo, yendo no sólo al folclore regional sino al nacional”, rememoraron.

 

Sea la profesión que elijas, te va a demandar responsabilidad pero no con el jefe, con un cliente, sino con vos mismo. En el mundo de la música hay muchas distracciones y una facilidad de acceso a ellas, pero hay que tratar de no dispersarte, mantenerte centrado y perfeccionarte, relacionarme con gente que le fue bien”

Claudio Róttoli

 

Claudio, que es profesor de música, confió que cuando comenzaron a salir a tocar “hacíamos música folclórica, después de pasar por una cantidad de estilos. Designamos a este nuevo proyecto como ‘Da Capo’ porque era volver a empezar desde donde habíamos quedado en algún momento. De vuelta desde los inicios”.

Sergio acotó que “arrancamos con música instrumental, pero esto fue variando porque siempre que subimos al escenario, siempre que se plantea la posibilidad de volver a tocar, aparte de hacer lo que nos gusta, que es música, se plantea un show. Entonces, una o dos horitas de música instrumental sin decir una sola palabra se torna un poco monótono, tiene más que ver con lo académico, pero aquel que quiere un poquito más de chingui, chingui, de cachengue, se aburre”.

Lo que hicieron, sin salir de “nuestras raíces”, y sin abandonar el folclore “que es algo que queremos profundamente, a pesar de hacer varios estilos musicales, arrancamos interpretando obras del cancionero popular del folclore argentino, canciones de las más conocidas. Esas que todos se las saben como ‘Déjame que me vaya’, ‘La ley y la trampa’, entre otras”. Desde hace muchos años tenían un repertorio cantado porque “nos iniciamos haciendo folclore, música regional, chamamé, pero el proyecto que se iniciaba era netamente instrumental. Lo que hicimos fue sumar a la puesta en escena, que ya venía con las instrumentales, las canciones cantadas, y empezamos a hacer dúos y tríos, a trabajar las voces, de la manera que ya veníamos haciendo con la parte instrumental”, explicó.

 

La música es uno de los mejores cables a tierra que existe, tenés la mente ocupada. desarrollás habilidades. para quienes recién empiezan, la música no es sólo el show, cosas lindas, tiene cosas pesadas y agobiantes, pero si te gusta la música tenés miles de formas de trabajar y vivir de ella (docente, productor, mezcla de audios, clases particulares)”.

Sergio Róttoli

 

Alejandro rememoró que con los hermanos Róttoli, se comenzaron a cruzar en los escenarios. Particularmente con Claudio, ya había hecho algunas actuaciones en otros grupos. “Tenían una actuación en la Fiesta Nacional del Inmigrante, y convocaron a Luis Bernal y a mí, sólo para ese evento. Empezamos a charlar y quisimos preparar algo para el Pre-Cosquín, encuentro del que somos muy fanáticos porque siempre tuvimos la idea que Cosquín es una linda alternativa para el artista. Nos ayuda a practicar más el instrumento, a trabajar, y mostrar lo que hacemos. Nos afianzamos, y viajamos a Córdoba como ‘Da Capo’”, dijo, quien venía de “otros Pre-Cosquín, tocando con otros artistas de la zona, en el ámbito del rock”.

Si bien los tres tienen más de veinte años de trayectoria en la música, “recién acá nos juntamos. Y empezamos con esta faceta instrumental, que fue muy linda, la seguimos haciendo, cuando vienen ideas, y las armamos”.

Para el Pre-Cosquín de 2017 lanzaron un disco instrumental con el propósito de juntar fondos y poder viajar, teniendo en cuenta que cada año la situación se tornaba más crítica. “Grabamos el disco, lo sacamos en una semana y media. Fue un disco a las trompadas, pero salió muy lindo. Cuando volvimos nos empezamos a plantear la posibilidad de cantar, de sacar canciones. Si bien siempre lo hacíamos, era como que no era la parte fuerte del grupo, cuando íbamos a tocar siempre cantábamos, pero como que el común de la gente conocía a ‘Da Capo’ por su faceta instrumental”.

Así, comenzaron a animarse a cantar. Y si bien venían de otros estilos musicales, el folclore les “pedía” algo más formal, más profesional. Empezaron a trabajar hasta que se les vino a la mente el disco “De viaje”, producido por Sergio Róttoli. “Él fue el encargado que suene así y nosotros aportamos ciertas cositas”, contaron entre risas.

 

La música es una disciplina. Es para la vida, no es para aprender en un año. Está bueno aprender a tocar con canciones que nos gustan, Sentirte bien con lo que hacés. Prefiero tocar la viola, a mirar fútbol. Hay tantas cosas para hacer dentro de la música. La idea es enfocarse a aprender, a estudiar, no frustrase si algo sale mal. Es tocar y divertirse”.

Alejandro Cerri

 

Como también somos del palo rockero, empezamos a fusionar un poquito de folclore, sonidos más rock, y logramos un disco muy lindo. Hicimos la presentación el 30 de agosto de 2019, que para nosotros fue una alegría tremenda. Elegimos un espacio de Oberá donde se hacían peñas, que se vio colmado, y a partir de ahí seguimos trabajando y componiendo con esta faceta ‘Da Capo’ en nuevas canciones, llegar a lo que hoy estamos intentando hacer que es, que sea un trío vocal, y a su vez, el acompañamiento con nuestra musicalización”, resumieron.

Entienden que “prepararse para competir en un certamen local, provincial o nacional, te pone una responsabilidad. Más allá de estar en el lugar, el premio, te obliga a trabajar sobre el instrumento y sobre el proyecto. Hay que ensayar, pulirte, tratar de dar lo mejor. Pulirnos musicalmente es lo que nos da mayor satisfacción”, aseguraron quienes fueron seleccionados para el Festival Nacional de la Música del Litoral y el Mercosur y ganaron en el rubro intérprete instrumental, en 2016.

En 2019 se pusieron una nueva meta, que trascender en el Festival Pre-Chamamé, que se hace en la capital correntina. Sergio, quien se considera el más competitivo del grupo, narró que “estábamos un día, y digo: muchachos, mañana sale el pre en Posadas. Era la primera instancia. Caímos, tocamos, pasamos y había que ir a Corrientes. Participamos con cinco finalistas del país y tuvimos la suerte de ganar en conjunto chamamesero de proyección, y estar en el escenario mayor. Las decisiones que tomamos son, en ocasiones, impulsivas. Pero tenemos una rutina de trabajo, siempre estamos preparados para tocar aunque las decisiones son de último momento”.

 

Desde lo económico

“Da Capo” es un grupo que siempre está tratando de buscar la forma de autogestionarse. Mediante los shows que ofrecen y desde las actividades que cada uno desarrolla por fuera de la banda, tratan de solventar los gastos que demanda el proyecto. “No es cosa fácil pero tratamos de mantener nuestra independencia de esa manera. Cuesta, pero fuimos encontrando la forma y al tener clara la meta, encontrar la manera de ir manteniendo esto en movimiento. Es como cualquier otro trabajo. Ves en qué podes invertir, qué es lo que está faltando, cuánta publicidad hace falta, o la publicación de alguna canción, los instrumentos. A la hora de capitalizar, tratamos de invertir los recursos que van entrando para que no se vayan diluyendo. En la parte musical de la banda tenemos claro que es un negocio y dentro de lo posible tiene que ser autosustentable. No sabemos si rentable en el modo ganancia, sino que no nos genere un gasto por fuera de lo obvio”, graficó Sergio.

Eso lo saben desde que empezaron. “Somos conscientes desde chicos porque empezamos tocando con papá, José Luis Róttoli, guitarrista y cantante de todo un poco. Cuando armamos el grupo familiar, él se dedicaba a cantar. Pero tenía otra banda en la que cantaba, tocaba la guitarra, el bajo. La onda era más pop. Siempre covers, nunca canciones propias”, comentó.

Cuando empezamos, yo tenía 12 años, siempre tuvimos claro que hacer esto no es gratis, que te genera un gasto importante. Tratamos que al momento de ir a tocar, sean actuaciones rentadas, que nos paguen. La publicidad es una de las inversiones que tenemos que hacer para estar vigentes, para que la gente siga escuchando y siga comprando lo que hacemos”, subrayó.

 

Toda la energía

“Da Capo” trabaja a destajo para presentar un disco nuevo con temas (letra y música) propios. “Con un poquito de falta de amor propio hay muchas canciones a las que veníamos dejando de lado. Las hay de 2003, 2004, que casi no sonaron. Las fuimos trayendo de vuelta, reversionando, y decidimos hacerlas y ponerlas a consideración del público. A ver qué les parecen. Si gustan, van a corear nuestras canciones, y vamos a parar de hacer covers. Eso es lo que busca cualquier artista, colocar alguna canción con la que la gente se sienta identificada”, sostuvieron.

Hay muchas antiguas y otras nuevas, como la Feria de Fiesta, que salió ahora a partir de una convocatoria a un concurso. “Nuestras voces” es una canción que se gestó en la pandemia y habla de la necesidad de volver al escenario.

“Porque está todo bien con la tecnología, el streaming, las redes sociales, pero no tiene nada que ver con lo que sentís cuando estás entre el público. Ni se acerca. Al principio estábamos peleados con eso porque no es lo mismo pararte sobre el escenario donde tenés esa energía y de golpe estás frente a una cámara, tocando, solo. Esa canción nace de esa necesidad de salir a tocar. Hay un video dando vueltas que lo hicimos con una decena de músicos obereños y así varias canciones. Y ahora que queremos hacer este disco que será de autoría del trío, estamos enfocados y trabajando más que nunca, tenemos una lista cerrada de canciones pero hay que redondear miles de cosas. La parte musical, letras, redacción, corrección”, coincidieron.

 

“Desde nuestro lugar de trabajo buscamos trabajar de forma honesta, tratar que la pandemia nos afecte lo menos posible psicológicamente, y esperar las determinaciones de cómo seguir, porque por más que estamos desde acá, necesitamos tocar, salir a mostrar y trabajar de eso. Tener este equipamiento parado, no está bueno, todo depende de cómo prosiga el COVID-19. Ojalá se pueda generar un circuito local comercial. Quizás los bares podrán abrir de nuevo”.

 

Los tres escriben letra y música. Y un día se sientan a escuchar las ideas. Admiten que hay cosas que suenan muy graciosas. “Son ideas que te surgen y a veces se graban en el celular. Otras se anotan en papel con bolígrafo porque cuando está la idea hay que cazarla. Hay ideas que se desarrollan enseguida y otras, pasa mucho tiempo hasta ser concluidas. Todos tenemos canciones de nuestra trayectoria. En algún momento los tres grabamos, experimentamos con cosas precarias”, expresaron.

Sergio se dedicó de manera más profesional. Claudio y yo somos más amateur, aprendimos mucho este año, esta situación nos obligó a aprender un poco más. Pero cuando empezaba, enchufaba la guitarra directo a la CPU, sin programa, con el grabador de sonido, y hay cosas grabadas de años. Hay cuatro o cinco canciones propias que están en Spotify”, confesó Alejandro. E indicó que a la par del disco “De viaje” fueron haciendo “un poquito de rock, versiones un poquito más rockeras, y empezamos a mostrar, un poquito, esa faceta propia. Ahora se dio esta situación de hacer un disco y cada uno mostró el esqueleto de lo que tiene. Ahora Sergio es el que se va a encargar de pensar las ideas y nosotros vamos a aportar con los instrumentos”.

 

“Ojalá tengamos un tema que pegue, pero eso lo dirá la gente. Que el disco mantenga cierta calidad musical, es en lo que nos gusta enfocarnos, pero que la temática sea más comercial. Que sea algo bailable pero también que dé ganas de escuchar, de mantenerte prendido a la canción de principio a fin. pero decir este tema va a funcionar, es difícil predecir. Por ahí le ponés todas las expectativas en cierto tema pero la gente elige otro porque se identifica más“.

 

Añadieron que “la parte de la materialización de la canción se va viendo para dónde se quiere apuntar, cómo queremos que suene, y se empieza a investigar sonidos, melodías, lo importante es el contenido. Hacia dónde vamos a apuntar, qué estilo vamos a marcar. ‘Da Capo’ tiene la particularidad de ser multiestilos. Cuando nos toca hacer algo propio, caemos en lo que nos gusta. Traje dos cosas súper heavy y se tiene que convertir en canciones agradables y comerciales. Será un desafío. Pero la musicalización es lo de menos, lo importante es estar contentos, enfocarse, tener definida la lista armada aunque, seguramente, habrá cambios. Puede pasar que cuando terminaste la última sesión decís esto no va. Es un trabajo perdido y hay que rever. Estamos con ganas y cuanto antes salga, mejor. En un par de meses ese disco estará sonando”.

 

Impredecible

A modo de anécdota contaron que en una oportunidad Isaco Abitbol fue a grabar un disco con todos los temas preparados y le dijeron que había lugar para uno más. Inventó uno rapidito. “Hizo el boceto de un chotis, lo grabó y fue eso lo que a la gente más le gustó, un tema que no existía, que lo compuso y lo grabó ahí. A veces no es algo predecible. En ocasiones un tema tiene todas las características para llegar a meterse en la gente, pero en definitiva será la gente la que va a decidir si le gusta o no. Puede ser que se haga un disco que, a nuestro criterio, sea más comercial y amigable con la gente, pero es ella la que nos puede decir: ‘nos gustaba más lo que estaban haciendo antes’. Puede pasar”.

El próximo disco tendrá doce temas pero aún no tiene fecha de presentación. “Decidimos incluir dentro de los ritmos, al chamamé, al chotis misionero, el balerón, que si bien tiene su origen en Brasil, fue elegido como ritmo misionero, tiene su estilo y forma propia. Será variado, va a estar bueno”, aseguraron.

 

Vivir de la música

Los integrantes de “Da Capo”, creen que se puede pero, como en todas las cosas, “es una cuestión de decisión. Si te vas a dedicar a la música, tenés que tomártelo muy en serio, como todos los trabajos. Solamente perfeccionarte en un instrumento es un trabajo que insume tiempo, tenés que dedicarte unas cuatro o cinco horas al día, y si querés estar bien, es mayor la dedicación. Además es necesario ocuparse de todo lo que es gestión. El músico de hoy tiene que ser experto en marketing, productor, agente especializado en relaciones públicas, tiene que ser fotógrafo, en ediciones audiovisuales. Si querés mantenerte y sacar contenido continuamente, te consume y mucho”, remarcaron.

 

Un poco visionarios

Apasionados como se muestran, lamentan que muchas veces se deja de lado la familia para poder cumplir con los compromisos. “Muchas veces, cuando nos preparamos para un certamen, estamos 22 horas con el instrumento en la mano. Pero es parte de la rutina, ya nos conocen así. Hay que gestionar shows, sacar un video, armar una canción, ensayar, grabar. En oportunidades, nos vemos más entre nosotros que a nuestras familias, pero también tiene que ver con esa responsabilidad que tenemos a la hora de llevar adelante el proyecto. Es la única forma que realmente fluya, y que esa dedicación, se vea en los resultados. Hoy Da Capo suena en muchos lugares, mucha gente conoce el nombre, eso quiere decir que medianamente vamos por buen camino”, indicaron, agradecidos a los afectos “que nos bancan, que son lo mejor, y nos dan tranquilidad”.

Consideran que el 2020 fue un año experimental. Da Capo no se detuvo pero tuvo que recurrir a nuevas herramientas, como el streaming. “Quizás antes no le dábamos tanta importancia a las redes sociales. Todo el tiempo sacar contenido, cada dos o tres semanas sacar un video o una canción, empezamos a jugar con videos particulares y después hacíamos los tres juntos, entonces sacábamos contenido individual y a su vez como conjunto. Fue muy divertido. Hicimos streaming en vivo, tocamos en algún evento a través de esa aplicación. Fue interesante”.

Aunque “fueron cosas que en su momento ya las probamos. Éramos como visionarios. Experimentamos en años previos a la pandemia, hicimos algo de transmitir en vivo, pero no con tantos detalles como ese año. Esta situación en la que no podíamos salir a tocar, nos dio más tiempo para dedicarnos a eso. No nos reinventamos sino que consolidamos nuestras experiencias anteriores, y fuimos más detallistas a la hora de ponerlo en práctica”.