A tres meses de su alta, donó plasma por tercera y, según los médicos, última vez

Luis Franco, el segundo caso positivo de COVID-19 en la provincia, viajó a Posadas para que le vuelvan a extraer sangre para poder ayudar a pacientes con COVID-19. No es común que un recuperado tenga anticuerpos tanto tiempo

10/08/2020 07:20

Luis Franco - donación de plasma

SÚPER DONANTE. Luis donó por tercera vez sangre con anticuerpos para tratar a pacientes con COVID-19.

Luis Franco, el misionero que se convirtió en el segundo caso confirmado de COVID-19 (el único paciente cuyo nombre publicó PRIMERA EDICIÓN pues él mismo hizo público su diagnóstico) donó este viernes por tercera vez plasma para ayudar a otros pacientes que hoy padecen COVID-19 en la provincia.

En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, este joven de Puerto Iguazú recordó que “nunca pensé contagiarme pero así ocurrió y, después de pasar las mil y una, doy gracias a Dios por ser útil”.

Y vaya si lo es, Luis donó el equivalente a nueve dosis de plasma y, en la mayoría de los casos, los pacientes requieren una sola dosis de plasma para evolucionar satisfactoriamente.

Aunque Luis no tiene inconveniente en seguir siendo donante, los médicos del Banco de Sangre le explicaron que la del viernes sería su última extracción de plasma porque ya no estaba generando tantos anticuerpos.

De hecho, el caso de Luis es excepcional pues fue diagnosticado el 28 de marzo y dado de alta un mes después porque demoró en dar negativo.

Cuando me llamaron desde el Banco de Sangre no lo dudé, realmente creo que hay que devolver con bien, incluso cuando uno reciba mal”, señaló el joven que en diversas ocasiones relató los hechos de discriminación de los que fueron víctimas su familia y él.

En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, contó una situación que muestra la falta de información que tiene la sociedad, “trato de ir siempre a los mismos comercios, donde ya me conocen; pero el otro día entré a uno donde no conocía a nadie y el señor que atendía quedó pasmado… me dijo ‘¿vos sos el COVID?’ y me preguntó si podía andar por ahí, entonces le expliqué que ya estaba recuperado y que estaba bien. Estas cosas ocurren bastante seguido”.

 

Sólo dos pero valen oro

Hasta el momento, Misiones sólo tuvo dos donantes de plasma de convalecientes, pero ambos ya donaron más de una vez.

El primer donante ya era donante de aféresis antes de enfermarse de COVID-19 y, luego de recuperarse, no dudó en seguir donando sangre para que pudieran sacar el plasma con los anticuerpos para tratar a los pacientes afectados con el nuevo coronavirus.

El otro donante es el joven de Iguazú que se convirtió en el segundo caso de COVID-19 en Misiones, Luis Franco, que el viernes donó plasma por tercera vez. Consultado al respecto, el director del Banco de Sangre, Joaquín Romanazzi, precisó que una persona “puede donar mientras tenga una determinada cantidad de anticuerpos”.

Agregó que “no todas las personas que se recuperaron del COVID-19 generan cantidad de anticuerpos, algunos desarrollan muy pocos anticuerpos o muchos, pero esos valores van decreciendo con el tiempo”. Por ello, el caso del paciente de Iguazú es muy especial pues ya hace cuatro meses que se recuperó y sigue teniendo anticuerpos.

Hasta el momento, tres pacientes de Misiones recibieron el tratamiento con plasma de convalecientes con muy buenos resultados. No obstante, según remarcó el médico, “las evidencias científicas son pocas todavía para afirmar que da buenos resultados”.

 

Cómo es el procedimiento

Para saber si una persona que tuvo COVID-19 tiene suficientes anticuerpos se realiza un estudio llamado “títulos de anticuerpos”, que permite medir la carga que tiene su plasma para combatir el coronavirus y si alcanza para tratar a otra persona.

Muchos pacientes recuperados no alcanzan los niveles de anticuerpos necesarios para ser donantes.

En Misiones sólo dos reunieron este requisito hasta el momento. La extracción es similar a la de donar sangre, salvo que la sangre que se extrae se centrifuga para obtener el plasma líquido, y la parte sólida de la sangre se diluye en suero y se le vuelve a poner al dador.