Entre arqueología y numismática, una particular historia y mitología

Creado con la base de la colección del rumano Miguel Nadasdy, el reservorio histórico regional funciona en San Ignacio Miní •

22/07/2020 07:30

Miquel Nadasdy nació en Lugo, Rumania, el 15 de febrero de 1907 y desde muy joven demostró amplio interés por la búsqueda, estudio y rescate de elementos antiguos con un alto valor cultural definido y concreto.

Pasión por la numismática e idoneidad en la sastrería
Con el correr de los años alternó a su afición por coleccionar monedas antiguas con la profesión de sastre, en la cual evidenció gran solvencia e idoneidad y su vida transcurrió entre afables reuniones con amigos, gratas excursiones para esquiar en las montañas nevadas de Rumania y el permanente “indagar sobre cosas viejas” como solía decir.

En la década del 40 cuando Europa se desangraba con los fragores de la Segunda Guerra Mundial don Miguel se trasladó a América con su bagaje de antigüedades, con sus libros de historia y astrología y vivió sucesivamente en la argentina ciudad de Buenos Aires, en Asunción capital del Paraguay y finalmente sentó reales en la jesuítica ciudad de San Ignacio Miní, Misiones, Argentina.

Lo hizo atraído por la gran riqueza cultural que atesora ese municipio que fuera escenario de la experiencia socio cultural implantada por los sacerdotes de la Compañía de Jesús.

Muestra permanente en su propia casa
En las habitaciones del frente de su vivienda particular, avenida Sarmiento 557, organizó una exposición permanente de elementos líticos, cerámicas, herrerías e imaginería jesuítica, con tanto éxito que la trascendencia y proyección alcanzada por el reservorio hizo que figurara en las guías turísticas del país y del extranjero.

En diciembre de 1975, Nadasdy ingresó como miembro activo del Colegio de Museólogos de la Argentina, obteniendo el diploma correspondiente que, con todo orgullo exhibió en un lugar destacado del museo.

En febrero de 1978, Miguel Nadasdy se presentó ante las autoridades de la Subsecretaría de Educación y Cultura, ofreciendo en donación a la provincia de Misiones su colección de elementos culturales los que fueron prestamente aceptados por decreto 965 de 1979 y, con la Colección Nadasdy como base, se creó el Museo Provincial dependiente de la Dirección General de Cultura que tuvo su sede en Estado de Israel 791 de Posadas.

Posteriormente y debido a las inquietudes presentadas por el pueblo y las autoridades de San Ignacio se arbitraron los medios para disponer la reapertura del museo Nadasdy en esa localidad y el 21 de julio de 1979, con parte de la colección de referencia se habilitó el repositorio con nuevo ordenamiento museográfico dirigido por la doctora Leonor Villarreal siempre en el domicilio privado de don Miguel.

¿Los 30 denarios y una réplica de Moisés?
Hasta ese lugar llegaron numerosos turistas, estudiosos y docentes que atraídos por el acervo cultural del lugar, se avenían a recibir las explicaciones del traslado brindadas por Miguel Nadasdy muchas veces matizadas con fantasías y mitos, como el correspondiente a la historia en la que se posicionaba como poseedor de los treinta denarios que Judas recibió por delatar a Jesús luego de la última cena de Cristo y sus discípulos.

El 15 de enero de 1984 un paro cardiorrespiratorio terminó con la vida del generoso coleccionista, pero su legado permanece inmutable y debe servir de ejemplo a las jóvenes generaciones para que se asuma entre todos el compromiso de defender y preservar el rico patrimonio cultural del museo y el de la provincia de Misiones.

Una casa museo con al menos dos historias
Para la comunidad sanignaciera y los visitantes, se hace necesario relatar al regreso a sus lugares de residencia que en esta casa museo se albergan al menos dos historias: la de su propietario y su vida y la que a él cautivó se refleja el acervo del reservorio que contiene elementos de la historia de vida del sastre museólogo y muchas piezas de Arqueología Reduccional Jesuítica de los siglos XVII y XVIII de Etnografía Guaraní como candelabros, imaginería religiosa policromada, una columna de piedra labrada en bajo relieve de piedra, mosaicos del período reduccional jesuítico, elementos de labranza, cerámicas y utensilios.

En el coloquio de la sesión al jesuita de los siglos 1718, también se destacan la imaginería religiosa policromada y numerosas piezas como candelabros, una columna jesuítica en bajo relieve de piedra, mosaicos del período reducción al jesuítico, elementos de labranza, cerámicas y utensilios y una réplica del móvil seis y en mármol blanco que solía decirle que pertenecía a una muestra realizada antes de que el escultor hiciera una pieza que se exhibe en museos de Roma y del Vaticano.

Cabe señalarse que los datos que se ofrecen en esta nota han sido proporcionados en parte por los directivos del museo en distintas visitas realizadas a su sede y otros obtenidos de un folleto editado en 1994 por la Dirección de Museos de la provincia y del cual fuera autora su titular, la profesora Silvia Diana Pini de Ayala, de quien para estos días se recuerda su fallecimiento acaecido el 20 de julio de 1996.

También se debe tener en cuenta que el museo, dotado de una distribución moderna y funcional de sus colecciones y con iluminación adecuada ubicado en un predio donde además se halla una sala de conferencias y un jardín donde se realizan encuentros literarios y culturales y donde los visitantes pueden descansar o instalarse a reflexionar sobre la experiencia vivida en el Museo Nadasdy.