“Surgió esta posibilidad y quiero aprovecharla”

Iván Molinas concretó su pase a Alvarado de Mar del Plata tras quedar libre en Crucero. Vuelve a jugar la Primera Nacional, una categoría que conoce, y se muda a la costa atlántica. “Voy a ponerle todas las pilas para que este proyecto sea bueno para mí y para el club”, le dijo a EL DEPOR antes de partir.

12/07/2020 20:15

TODO LISTO. Molinas ya tiene armadas las valijas y los botines bajo el brazo. En los próximos días parte a Mardel.

En abril de 2017, en plena B Nacional, Chacarita llegó a Misiones con Gastón Coyette como entrenador. Esa tarde, Iván Molinas mostró toda su categoría y le metió dos al Funebrero, que se fue de la tierra colorada derrotado, aunque más adelante concretaría su ascenso a la Primera División. Esos dos goles se quedaron en la retina de Coyette, quien tres años después y como flamante técnico de Alvarado de Mar del Plata, se acordó de Iván, el goleador de aquella tarde. Tras las tratativas formales, el exCrucero tiene todo listo para calzarse la pilcha del “Torito”.

“La verdad que me sorprendió y estoy muy contento porque sé que es una muy buena institución”, dijo Iván en una charla con EL DEPORTIVO, horas después de que la noticia de su pase apareciera en todos los portales.

Iván todavía anda por Posadas, debido a la situación sanitaria por la pandemia de coronavirus que se vive en la provincia de Buenos Aires, pero estima que en cuestión de días deberá ponerse a buscar un departamento en Mar del Plata y armar las valijas.

Habrá que ir a los archivos para encontrar un hecho similar a lo que ocurre por estas horas: un pibe formado en instituciones misioneras que pega el gran salto hacia la Primera Nacional y a un club con historia como Alvarado de Mar del Plata, con 23 años y sin pasar por la vidriera de algún equipo de Primera. De Misiones a Mardel, sin escalas.

Todo fue muy rápido. Primero me llamó el manager de Alvarado, Gustavo Gatti, hace poco más de una semana, y me dijo que estaban interesados en mí. Me preguntaron por mi situación y les comenté que el 30 de junio venció mi contrato con Crucero del Norte”, contó Iván a EL DEPOR. Así es, Molinas fue uno de los ocho profesionales cuyo contrato se venció a fines del mes pasado en el Colectivero y, sin competencia oficial a la vista, quedaron libres. Esto allanó el camino para llegar a un acuerdo.

NOCHE MÁGICA. Iván grita uno de los dos que le hizo a Chaca. Fue un quiebre. Archivo.

“Gatti me comentó que Gastón Coyette había agarrado Alvarado hace pocos días y era el nuevo entrenador; y yo tuve una buena experiencia con los equipos de Coyette en la B Nacional con Crucero”, recordó Iván. Cuando visitaron a Chacarita, el misionero fue uno de los puntos destacados y cuando Chaca llegó a Misiones, Iván se despachó con aquel doblete. “Se ve que me tuvo muy presente, le hablaron de mí y se contactaron directamente conmigo. De ahí arrancó. Después, en cuestión de cuatro días, se concretó todo”, agregó.

Todavía no pudo hablar con su nuevo técnico, pero Coyette lo presentó al resto del plantel y le dio la bienvenida al equipo en la primera de las prácticas a las que Iván se sumó vía Zoom. “La verdad que me sorprendió, porque Alvarado es un club que tiene sus años y es muy importante en la categoría. Estuvo varios años en el Federal A y ahora está en la Primera Nacional. Sé que es un club que tiene mucha gente, y las referencias que tengo son de un club muy ordenado. Eso me pone muy contento, porque sé que voy a ir a una muy buena institución”, remarcó Iván, que debutó en Primera ante Racing, allá por el 2015 cuando Crucero jugaba en la máxima categoría del fútbol argentino.

Por el momento, todavía no tiene muy en claro cuándo deberá viajar hacia la costa atlántica, pero como se habla de que los entrenamientos posiblemente se retomen la primera semana de agosto, Iván estima que la búsqueda de departamento deberá comenzar en los próximos días. “Tengo que ver, el club me da para el alquiler, así que en los próximos días voy a estar buscando algún departamento allá en Mar del Plata. Por ahora estoy entrenando con todo el grupo por Zoom”.

Iván hizo inferiores en Guaraní Antonio Franco y luego recaló en Crucero del Norte, donde formó parte del plantel que disputó la B Nacional, Primera División y el Federal A, más recientemente. En mediados de 2019 tuvo un breve paso por Deportivo Itapuense de Encarnación, Paraguay; pero a fin de año volvió a Garupá y este año jugó las seis primeras fechas del campeonato, antes de que se pare todo por la situación sanitaria debido al coronavirus. “Después de la pandemia, con Crucero hablamos por cuestiones de salario y esa fue la última comunicación que tuvimos. No sabíamos cuándo íbamos a empezar a entrenar. Entonces surgió esta posibilidad y como ya no tengo ningún compromiso con Crucero, obviamente quiero aprovecharla”, señaló Iván.

Será el regreso del joven de 23 años a la segunda categoría del fútbol argentino, una que ya conoce por su paso con Crucero. “Sé que es una categoría muy linda, la pude jugar y en un club como Alvarado voy a ponerle todas las pilas y lo mejor de mí para que este proyecto sea bueno para mí y también para el club”, señaló el volante ofensivo.

Y para cerrar, el saludo a la gente del Colectivero. “La verdad que sólo tengo palabras de agradecimiento, porque fue el club que confió en mí desde un principio, el que me hizo el primer contrato como jugador profesional y donde inicié mi carrera como futbolista. Así que estoy muy agradecido por eso, por la posibilidad y por todos los años que pasé en el club”.