Mujer atacada a hachazos por su pareja fue enterrada con vida

El femicidio ocurrió en la localidad bonaerense de Ascención. La autopsia a la víctima de 37 años, demostró que tenía golpes en la cabeza y tierra en los pulmones. El acusado de 49, confesó dónde la había sepultado

08/05/2020 17:16

Mujer - Femicidio en Ascensión, Buenos Aires

La mujer de 37 años hallada el miércoles enterrada en la localidad bonaerense de Ascensión, partido de General Arenales, presentaba heridas provocadas con un hacha en la cabeza, lesiones en el rostro por golpes de puño y tenía restos de tierra en los pulmones, por lo que se cree que aún estaba con vida cuando el asesino ocultó su cadáver, informaron fuentes judiciales y policiales.

Así lo reveló el resultado preliminar de la autopsia practicada al cuerpo de Elizabeth Lorena Quilogran (37), por cuyo femicidio se encuentra detenido su concubino y padre de sus dos hijos pequeños, Ramón Horacio Báez (49), quien se negó a declarar ante el fiscal de la causa a pesar de que el jueves había confesado espontáneamente.

Según las fuentes, tras la indagatoria, el fiscal Sergio Terrón solicitó que se convierta la aprehensión de Báez en detención formal por el delito de “homicidio triplemente calificado por el vínculo, alevosía y mediar violencia de género”.

En la autopsia se estableció que las heridas con entidad mortal fueron los profundos hachazos que la víctima presentaba en la cabeza, uno de ellos a la altura de la nuca; y que además había sufrido golpes de puño en el rostro. Los forenses hallaron también restos de tierra en los pulmones de la mujer, por lo que aún estaba con vida cuando la enterraron.

A su vez, los pesquisas determinaron que Báez había sido denunciado en 2007 por violencia doméstica por una expareja, dijeron los informantes. Sin embargo, en su relación de 10 años con Quilogran no había antecedentes por violencia de género denunciados, dijeron las fuentes.

La mujer había sido denunciada como desaparecida el miércoles por la mañana por un primo. Tras esa denuncia, los investigadores se entrevistaron con Báez, quien les explicó que él tampoco sabía de su concubina desde el martes a las 15.30, cuando salió a caminar como solía hacerlo y que no atendía su teléfono celular.

Mientras los policías realizaban una inspección en el lugar con la presencia de un ayudante fiscal el hombre confesó que la había matado e indicó el lugar donde había enterrado el cuerpo.