Por primera vez instalaron botón antipánico a una mujer en su casa

Ante el contexto de emergencia sanitaria se evitó que la denunciante se movilice hasta sede judicial, por lo que un equipo técnico fue hasta el domicilio de la víctima y le facilitó el servicio de defensa. La decisión la tomó el juez de Violencia Familiar 1, Alfredo Olmo Herrera.

08/05/2020 08:01

botón antipánico

APLICACIÓN DIRECTA. El software antipánico comunica a la denunciante de manera inminente con la comisaría próxima.

Desesperada por las amenazas de varios integrantes de su entorno familiar, abrazada a su hija y en pleno intento por recuperarse de la afección del dengue. Es el contexto al que el jueves asistieron funcionarios judiciales para facilitar una herramienta de defensa a una joven madre en el barrio Ñu Porá en Garupá, el primer caso en que el servicio de justicia acudió directamente al hogar del judiciable para facilitarle la aplicación informática de botón antipánico y ratificarle su denuncia por violencia.

La decisión correspondió a Alfredo César Olmo Herrera, juez de Violencia Familiar 1 de Posadas, en la Primera Circunscripción Judicial. Fue el puntapié en medio del contexto de pandemia por coronavirus que día a día agiliza el ingenio, en este caso particular, para evitar que la joven en situación de vulnerabilidad absoluta deba movilizarse hasta el juzgado a pedir ayuda.

Durante la mañana del jueves, dos oficiales de justicia (uno de ellos técnico informático) se presentaron en la vivienda del barrio mencionado e instalaron el software en el teléfono celular de la denunciante, además de ratificar el avance del expediente y cumplimentar con las notificaciones.

Con los pocos recursos a disposición, el Juzgado se acercó al judiciable, la denunciante en este caso que vive con su pequeña hija y que por las madrugadas sufre las amenazas y golpes de dos hermanos que habrían salido de prisión hace pocas semanas.

A rajatabla se cumplió con el protocolo de seguridad ante la circulación comunitaria del COVID-19. Pero los empleados judiciales encontraron una madre que apenas se podía poner de pie porque se recupera aún de los síntomas del dengue.

La asistieron y explicaron el alcance y modo de utilización del botón antipánico que la comunicará directamente con una seccional de la Unidad Regional X y en pocos minutos con el Juzgado de Violencia Familiar ante la contingencia de una amenaza de muerte o agresión física.

 

Ayuda directa

Con esta herramienta, la víctima no necesitará tampoco recurrir al despacho judicial a ampliar su denuncia. De manera directa se notifica el incidente y se suma al expediente que, en este caso, lleva adelante Olmo Herrera.

Si bien es aventurado arriesgar si la metodología se ampliará y se transformará en regla, se necesitará de tiempo y de recursos. Por lo pronto se apunta que en cada caso justiciable sea pues la Justicia la que vaya a la víctima y la asista de manera directa y la ampare, proteja. Más aún con las situaciones de víctimas de magros o ningún recurso encima.

 

De promedios y sensaciones

De acuerdo a fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, los casos de violencia de género o intrafamiliar no aumentaron o variaron ostensiblemente desde el viernes 20 de marzo que entró en vigencia el aislamiento social y obligatorio para frenar al coronavirus en todo el país.

Lo que alerta a los actores judiciales es que el promedio de 35 denuncias mensuales en la Primera Circunscripción, capital provincial, el 80 por ciento son casos graves, de agresión y amenaza de muerte directa, con golpes de puño o imponiendo la fuerza con algún tipo de arma blanca o de fuego, comprenden a hijos enfrentándose a padres, o esposos, concubinos, novios o parejas en episodios de violencia física.

Cada diez denuncias o expedientes por maltrato o violencia de género, el promedio es de casi ocho casos que necesitan de una resolución inminente por la gravedad del hecho que se investiga. Vale remarcar que el incremento se debe al viento a favor que generó el encierro o aislamiento social obligatorio, la prohibición de salidas y circulación y alcanza a todas las clases sociales.

Las mismas voces en contacto exclusivo con este Diario, señalaron que se notaron en estos cincuenta días de cuarentena situaciones de disputa por la tenencia de hijos de padres divorciados o en proceso de separación.

Gracias a la aplicación de la tecnología, como las videoconferencias digitales, se lograron rápidas restituciones a madres o padres cuyos hijos, ante la eventualidad del encierro, no podían o no querían ser restituidos a sus progenitores con la tutela.