Hidroponía: demanda en crecimiento

La hidroponía es un sistema de cultivo que puede ser utilizado a nivel familiar como así también por emprendedores.

09/05/2020 16:55

Es así que a través de charlas virtuales desde el INTA fomentan su utilización, ya que puede ser un modelo de desarrollo económico que puede contribuir en la canasta familiar; es decir que se puede producir para el consumo del hogar como también para comercializar.

De esta manera, se crean novedosas oportunidades para las comunidades no sólo desarrollando conciencia económica y ambiental sino que también las buenas prácticas en la alimentación saludable de las familias y la población.

Se trata de una alternativa innovadora para producciones intensivas y es parte de los sistemas llamados “cultivos sin suelo“, donde los nutrientes llegan a la planta a través del agua, de forma artificial. La demanda de estos productos sigue en crecimiento debido a los beneficios con los que cuentan las plantas.

Los profesionales sostienen que “se necesita contar con una instrucción sobre los requerimientos básicos para llevar adelante un emprendimiento hidropónico de pequeña escala”. Indican que “en el sistema no proliferan malezas y se trabaja con bateas sobre el nivel del suelo”. En cuanto al sostén se puede usar tuberías, telgopor y sacos plásticos.

Al respecto, el especialista manejo en cultivos hidropónicos del INTA de Córdoba, Guillermo Aguirre explicó en la charla virtual ‘Hidroponía. Familiar urbana y para emprendedores’ que “si bien este sistema no es nuevo, es considerado una oportunidad para las comunidades”.

Recordó que en este cultivo “las plantas son nutridas con elementos minerales a través del agua prescindiendo del uso del suelo en su producción”.

Expuso que “también es denominado cultivo urbano o de reciclaje ya que se emplea material que normalmente se desecha”.

Entre las producciones dijo que “muchos empiezan por la lechuga, pero se puede producir casi cualquier tipo de planta”.

El profesional indicó que “los cultivos deben tener como mínimo 6 horas de sol; además deben estar protegidos de vientos y aves; entre otros”.

Aguirre detalló las ventajas de incursionar en este sistema. “Son 100% limpios, higiénicos y sanos; y utiliza el 10% de agua en comparación con el cultivo de tierra”, deslizó.

Esta técnica posibilita una productividad por metro cuadrado superior a la obtenida con los cultivos convencionales, lo que es de gran interés si se piensa en producciones bajo invernadero.

Mencionó que “por metro cuadrado se producen 31 lechugas; mientras que en tierra se puede obtener 12 en ese mismo espacio”. Señaló que “se pueden programar varias cosechas en el año”.

Así también, apuntó que “se puede sembrar en lugares que tienen climas fríos, sequías o temperaturas altas”.

Comentó que “al prescindir del suelo es necesario generar un medio de sostén para las plantas y brindar una solución nutritiva y balanceada”. Se trata de un conjunto de sales nutritivas disueltas en agua que componen la solución a través de la cual obtienen lo necesario para su crecimiento y desarrollo.

Si bien el costo de inversión inicial suele ser alto; ya que muchos de los elementos que se utilizan son importados, Aguirre dijo que quienes deseen incursionar pueden desarrollarlos en la azotea, patios, techos o balcones.

 

Creciente demanda

En Oberá, el ingeniero agrónomo Matías Koruñak y Patricia Nemeth cuentan con el emprendimiento Sabia Chacra. Tras interiorizarse en el sistema hidropónico comenzaron a desarrollarlo en Misiones.

Es así que hace más de un año trabajan con este tipo de cultivo y comercializan sus productos en la zona.

“Queríamos realizar esto como actividad comercial por los múltiples beneficios que vimos en el sistema de cultivo”, indicó.

Relató que “hay mucha demanda. Primero hicimos un estudio de mercado y vimos que en Misiones el 70% de las verduras y hortalizas que consumimos viene de otras provincias”.

“En nuestro caso, todo lo que producimos lo vendemos; incluso hay faltante”, aseguró.

En cuanto a los factores que llevan a los consumidores a volcarse por las producciones hidropónicas, dijo que “la planta se vende con raíz, por lo cual dura más días sin problemas; en cambio los cultivos convencionales no duran tanto tiempo. Con la cuarentena aumentó la demanda”.

También comentó que “al darle a las plantas los nutrientes de forma equilibrada se logra realzar los sabores; además el producto es limpio”.

En lo que respecta al tipo de producción que realizan, deslizó que “los cultivos principales de hojas son lechuga y rúcula, pero también hacemos albahaca, perejil, achicoria y acelga. Además, estamos con ensayos de otros cultivos, sobre todo para el invierno”.

Afirmó que “son productos que no tienen agroquímicos”. Y puntualizó que se puede tener cultivos durante todo el año aunque las variedades de las especies cambian, por ejemplo la lechuga.

“Este sistema permite tener continuidad en las producciones. Dos veces a la semana estamos sembrando y cosechando. Una vez que armas esa cadena, constantemente hay producción”, aseguró.