Fabrican barbijos y batas quirúrgicas en Alem

El Taller de la Fiesta de la Navidad realiza una loable tarea. Además realiza otros elementos descartables que serán donados al personal sanitario y municipal.

24/03/2020 10:36

Ante el flagelo que provoca el avance del coronavirus COVID-19, los integrantes del taller de la Fiesta Nacional de la Navidad de la Capital de la Alegría, decidieron unir esfuerzos y comenzar a fabricar barbijos, batas quirúrgicas y otros elementos descartables para ser entregados a sectores de la sociedad más expuestos en la lucha contra esta terrible pandemia que tiene en vilo al planeta.

Es por ello, que los organizadores, quienes se encontraban trabajando en el programa de Semana Santa y en las ornamentaciones para embellecer la ciudad, decidieron suspender sus actividades en función de la cuarentena obligatoria, y de las normas previas dictadas por el Poder Ejecutivo Nacional, Provincial y Municipal.

Este Diario conversó con Marcelo Dacher, presidente del Comisión Organizadora de la Fiesta Nacional de la Navidad, quien explicó que “en función de la pandemia que estamos viviendo y ante la lógica suspensión de todas las actividades religiosas y culturales que motivaron el levantamiento de todos los programas que habíamos planificado desde nuestra Fiesta para estas Pascuas, hemos decidido que los integrantes de nuestro taller realicen un servicio en pos de aquellos que hoy cumplen servicios públicos esenciales.

Es por ello que desde hace unos días todos que conforman nuestro taller están fabricando barbijos, cofias, botas y batas quirúrgicas para el personal sanitario de nuestra ciudad, como así también para las fuerzas de seguridad y/o personal municipal afectados a operativos de control. Primero empezamos la actividad en los galpones de la Navidad, pero desde la vigencia de la cuarentena, cada uno sigue el trabajo en su casa.

Esta acción fue planificada con el aporte de los materiales por parte del municipio de Leandro N. Alem, la mano de obra a cargo del los integrantes del taller de la Fiesta Nacional de la Navidad del Litoral y el asesoramiento técnico para la confección de los mencionados elementos a cargo de Salud Pública.

“Todo lo que realicemos será entregado a las autoridades sanitarias y municipales para su esterilización y posterior distribución entre los sectores que más lo necesiten en función de su actividad”.

Dacher también señaló: “Creo que desde nuestro taller que siempre lleva tanta alegría a la gente que visita nuestra fiesta, es importante que ahora canalicemos todos nuestros esfuerzos para llevar alivio aquellos que están prestando servicios en áreas consideradas de alto riesgo”.

También quiero agradecer a toda la gente que nos llama para ofrecerse a replicar esta tarea desde sus casas. Estoy convencido de que el ejemplo es la mejor forma de educar, y a través de acciones solidarias como éstas o simplemente quedándonos en casa respetando la cuarentena podemos hacer mucho para contribuir a revertir esta crisis global”.

Por su parte Graciela Haupt, directora del taller contó: “Primero nos reunimos con Marcelo Dacher y la doctora Graciela Krieger para coordinar qué tipo de materiales teníamos que usar para confeccionar estos elementos. Krieger que es la responsable de la Zona Sur de Salud, no dio las especificaciones técnicas en cuanto a gramaje y tipos de telas, como así también acerca de qué elementos son más cómodos a la hora de usar los barbijos.

A partir de ésto y con los modelos que nos trajo, empezamos a realizar los moldes para luego cortar en serie. Finalmente hay un grupo en el taller que es el que se encarga de coser y unir todas las partes”.

En este sentido, Lidia Aguirre integrante del taller de la Navidad, comentó con respecto a la iniciativa que “es una sensación muy linda, la que tenemos, de poder ayudar a toda la gente que a su vez nos cuida. Esta idea es una forma de devolver un poco, de lo mucho que recibimos de aquellos que están más expuestos que nosotros en función de su rol dentro de la sociedad”.

Por su parte, Marian Ríos contó: “Tomo con alegría la posibilidad de servir a otros y ser útil a la sociedad en esta época tan difícil que tenemos que atravesar todos como sociedad. Siempre me dediqué en el taller al trabajo de costura, así que me siento muy cómoda y feliz con el trabajo que estoy realizando”.

En tanto, Patricia Ferrerya encargada de hacer las compras para este trabajo tan especial y ordenar todo el material que llegaba al taller comentó: “Compramos primero los insumos y luego nos lo dividimos para que cada uno, respetando la cuarentena, pudiera trabajar desde sus casas”.

Una vez que Marcelo y Graciela nos dieron las indicaciones, cada uno sabía lo que tenía que hacer, y el trabajo se hace desde las casas. Nos mantenemos en contacto con nuestro grupo se WhatsApp y vemos el avance que cada uno tiene a través de fotos y videos que nos compartimos, porque es una forma de estimularnos y de acompañarnos”.

Todos los elementos que se fabriquen serán entregados a las autoridades municipales y sanitarias del Municipio de Leandro N. Alem, para su posterior distribución, entre aquellos sectores considerados de mayor riesgo.

Por este motivo cabe destacar la iniciativa de los integrantes de la Fiesta Nacional de la Navidad de Leandro N. Alem, cuyo ejemplo al igual que los cientos que se replican en diferentes lugares del país, abre un camino de esperanza, en una sociedad que empieza a pensar en lo colectivo por sobre lo individual.

 

Esfuerzo compartido

Cuando el personal encargado de organizar la Fiesta de la Navidad comenzaron a fabricar las prendas quirúrgicas, para atenuar el impacto del coronavirus si llegase a la provincia, se comenzó a trabajar en los galpones donde se realiza anualmente la Fiesta de la Navidad.

Pero luego de que entró en vigencia de la cuarentena, cada uno de sus integrantes continuó con los trabajos desde sus hogares.
Esta acción fue planificada con el aporte de los materiales por parte del municipio de Alem y el asesoramiento técnico para la confección de los mencionados elementos a cargo de Salud Pública.

Finalmente todo lo que se realice será entregado a las autoridades sanitarias y municipales para su esterilización y posterior distribución entre los sectores que más lo necesiten en función de su actividad.  “Entre todos y con la ayuda de Dios atravesaremos esta gran prueba para toda la humanidad” expresaron desde la organización.