Productores yerbateros cuestionaron el precio

Calificaron al valor definido, luego de la última reunión, como “una vergüenza”. Remarcaron que actualmente varios secaderos en la provincia están pagando $23 por kilo de hoja verde.

19/03/2020 06:48

La actualización de los valores de la hoja verde y canchada, alcanzada el pasado martes tras varias reuniones del directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), despertó críticas de los productores yerbateros por considerarla insuficiente.

Cabe recordar que, para evitar el laudo, el INYM estableció que el kilo de la hoja verde tendrá un valor de $20 y la yerba canchada $76. Los nuevos precios comenzarán a regir desde el 1 de abril y se extenderán hasta septiembre. Hasta el 31 de marzo próximo se encuentran vigentes los valores de $15,25 el kilo de hoja verde y $58,10 el kilo de la canchada.

Esta decisión generó malestar en referentes del sector productivo al considerar necesario que se alcancen precios mayores y denunciando, al mismo tiempo, que no son bien representados dentro del instituto nacional en el momento de tomar las decisiones finales.

Tal es el caso de Martín Dellien, presidente de la Asociación Casa de la Familia Yerbatera de San Pedro, quien en diálogo con PRIMERA EDICIÓN opinó: “El precio que determinaron para la yerba es realmente una vergüenza, pero con todo el sistema pasa lo mismo, con los directores dentro del INYM y la provincia que insiste para que la discusión no llegue a laudo como si eso fuera pecado. No se habían puesto de acuerdo en las reuniones anteriores, pero para llegar a la decisión el sector de la Producción tuvo que aflojar”.

Por ello, prosiguió cuestionando al acuerdo: “Definieron 20 pesos para la hoja verde de yerba mate, pero cuando hoy vas a cualquier secadero te paga 23 pesos, y eso que ni siquiera llegamos a abril todavía. Recién estamos en marzo y ya nos pagan 23 al contado. Por eso digo que es una vergüenza el precio que acordaron en el INYM”.

En relación a esto recordó: “Desde un principio, y con fundamentos, nosotros habíamos pedido $29,15. Es el precio que propusieron los referentes reales de la producción porque se sostiene con documentación y cálculos, no es algo que nos inventamos”.

“Los pequeños productores sabemos lo que vale la yerba y además hay mucha demanda, pero ni siquiera eso se ve reflejado en el precio. Da bronca y ganas de tirar todo y que sea lo que Dios quiera”, sostuvo.

“También sabemos que no vamos a llegar nunca al INYM, por más que tengamos asociaciones legalmente constituidas y número de personería jurídica, porque el sistema está hecho para que gente como nosotros, que hay mucha en toda la provincia, no llegue a tomar las decisiones dentro del instituto”, amplió.

Al mismo tiempo, Dellien remarcó: “En este caso la Producción no tenía ni que negociar, o era $29,15 o va a laudo, pero la Provincia insistió tanto para que se logre un acuerdo, y eso fue cualquier cosa. Si solamente se va a hacer lo que dice la industria es mejor que no tengamos INYM, vamos a las industrias a preguntarles cuánto quieren pagar por el kilo de yerba y listo, pongamos eso para evitarnos los sueldos, gastos de viáticos, y la cantidad de plata que todos gastamos en movilidad y el tiempo”, apuntó con ironía.

Por su parte, Martín Tom, productor y dirigente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), al ser consultado por este Diario, indicó: “No estamos satisfechos con los valores definidos por el INYM porque hoy ya estamos vendiendo a $23 puesto en secaderos. Por eso, no sabemos por qué se decidió poner el precio para la hoja verde en 20 pesos”.

“Nuestra pretensión era que llegue a $25 o $25,50”, añadió.

Asimismo, remarcó: “Nos preocupa que siempre el sector productivo es el más castigado. Solamente los productores muy fuertes pueden hacer el circuito completo para la conservación de las plantaciones y el mejoramiento de la producción. Siempre estamos en déficit”.

Para finalizar, Tom sostuvo que “en toda la cadena de comercialización cada sector aplica un porcentaje sobre el precio. Secaderos, molinos, vendedores, todos aplican su propio margen, más los impuestos que también suman, eso hace que al consumidor final el paquete de yerba le llegue a un precio muy alto”.