Radares en Misiones, otra vez foco de denuncias

Una vecina de Neuquén se presentó el 14 de febrero en la Defensoría del Pueblo a solicitar la intervención del organismo porque le aplicaron seis fotomultas en un viaje en auto a Misiones, entre los días 2 y 8 de enero. La mujer advierte que los dispositivos no cuentan con la señalización correspondiente.

28/02/2020 17:11

Imagen ilustrativa

Si bien desde la Defensoría se corroboró que los radares en cuestión cuentan con la homologación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y la certificación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), la vecina denunció que en la ruta nacional N° 12 hay cinco radares sin señalización, incumpliendo el protocolo establecido en la disposición N° 294/2010 de la ANSV.

María Gabriela Sterrantino reclamó en la Defensoría por sentirse estafada con la aplicación de seis fotomultas en un tramo de 321 km de la ruta nacional N°12, en Puerto Piray, e informó que en el citado tramo hay 5 radares sin la debida señalización, según lo normado en la Disposición ANSV N° 294/2010, que “(…) exige la correcta implementación de los procedimientos de fiscalización y control, y el despliegue de la señalización correspondiente en cumplimiento de los requisitos de publicidad, en un todo de acuerdo con las exigencias de cartelería móvil determinadas por el organismo”, y plantea la necesidad de “realizar un enconado desde la ubicación del radar colocando, un cono cada 100 o 150 mts. aprox”.

El área legal del organismo cotejó las multas que le realizaron a la vecina en Puerto Piray. En la oportunidad, se detectó que entre los días 3 y 8 de enero se expidieron 5.031 multas que representan una suma recaudatoria de $61.609.626 (sesenta y un millones seiscientos nueve mil seiscientos veintiséis pesos).

Desde la Defensoría del Pueblo se asesoró a la vecina respecto de las gestiones a realizar por multas realizadas en otras jurisdicciones, indicando que la situación excede la competencia del organismo. No obstante, el defensor se comprometió a advertir a la ciudadanía sobre esta situación.

El relato de Sterrantino se condice con los cientos de reclamos anuales que se receptan en este organismo respecto del uso de radares.

Cabe resaltar que el objetivo primordial del uso de radares está vinculado con la prevención y la seguridad vial y no con el fin recaudatorio.

La ausencia de la debida señalización no sólo incumple con tal objetivo, sino que resulta contraproducente, ya que se generan “trampas de velocidad” que obligan al conductor a frenar bruscamente cuando observa el radar, poniendo en riesgo su integridad y la de los terceros que circulan por la misma vía.

Fuente: noticiasnqn.com.ar