Devotos recuerdan al Gauchito Gil en su día

Uno de los principales lugares en que se venera al “santo” pagano en Posadas está en el barrio Santa Lucía, donde desde hace veinte años se sirve un asado gratuito.

08/01/2020 12:19

CUESTIÓN DE FE. Graciela Vergara abre una vez más las puertas de su casa para recibir hoy a los devotos del Gauchito Gil.

Como desde hace veinte años en forma ininterrumpida, los vecinos del barrio Santa Lucía de la capital provincial iniciaron las actividades para honrar al Gauchito Gil, el “santo” pagano, que  está teniendo su punto máximo este mediodía con la realización de un asado gratuito y números artísticos.

Graciela Vergara es la vecina del barrio que, junto a su familia, recibe a los devotos del Gauchito Gil en su domicilio cada fecha conmemorativa y contó a PRIMERA EDICIÓN que “hacemos esto en honor a él, por los favores, ayuda y protección que nos brinda. Es por eso que le servimos un asado a las personas que se acercan ese día (hoy), que creen en él, que vienen a agradecer, a pedir o simplemente a saludarlo”.

La última vez fueron unas 350 personas las que compartieron el almuerzo. “Sólo deben traer sus cubiertos, no pedimos nada más. Hacemos esto porque vivimos una experiencia familiar muy fuerte hace veinte años, cuando mi madre estuvo muy enferma y no le daban posibilidad de seguir viviendo. Sin embargo, nosotros nos encomendamos al Gauchito Gil para que intercediera ante Dios y ella se salvó. Es muy milagroso para mi familia”.

Consultada cómo conoció al Gauchito Gil, Graciela recordó que “tuvimos un acontecimiento muy feo, se quemó nuestra casa, quedamos absolutamente sin nada y mi mamá tenía una enfermedad muy fea que no tenía cura. Entonces fui a una santería, miré la imagen del Gauchito, el señor que atendía en el lugar vio eso y me preguntó si lo conocía, le dije que sí, me puse a hablarle de la salud de mi mamá y después de 20 días mi madre, que estaba en estado vegetativo, despertó con nosotros. Fue un verdadero milagro. Poco a poco empezó a comer y se salvó”.

También resaltó que “todo lo hacemos sin cobrar un peso, es una cuestión familiar. Y para darle más comodidad a las personas, vamos agrandando el santuario con la ayuda de la gente y donaciones que recibimos. Quienes quieren pueden colaborar de manera voluntaria, nada es obligatorio, y así fuimos agregando más bancos y mesas para darle mayor comodidad a quienes nos visitan”.

Anoche comenzaron los festejos con una serenata al Gauchito Gil y con el encendido de las luces del lugar. “Dura solamente una hora la serenata y es en el cambio de día, para recibir al 8 de enero. Lo hacemos también por ese período porque no queremos molestar a los vecinos que al otro día tienen que trabajar, no se trata de generar molestias e inconvenientes”, explicó.

“Están todos invitados para honrar al Gauchito en el momento del día que mejor les quede, que serán bien recibidos en nuestra casa”, finalizó Graciela.