Le advirtieron y no hizo caso, ahora pagará en prisión durante diez años

Hugo Cáceres Doldán (41), fue sentenciado por asaltar a una pareja en 2015. Desde marzo cumplía seis años por un delito similar, por lo que unificaron las penas.

04/12/2019 16:58

Ya había sido condenado con una pena de prisión en suspenso por robar a mano armada. En esta causa la Justicia no había podido probar si la pistola que utilizó era apta para realizar disparos y quedó en libertad pero advertido acerca de que no debía volver a delinquir. Pero de nada sirvió la orden, lo volvió a hacer en julio de 2015, esta vez las víctimas fueron un abogado y su pareja de Montecarlo.

Sus actividades en el mundo de la delincuencia terminaron cuando fue atrapado en 2016 por asaltos en la modalidad motochorro que realizaba junto a su hermano. Ya detenido, en marzo pasado firmó un juicio abreviado y fue condenado a la pena de seis años de prisión.

En la siguiente causa que aún tenía pendiente de responder, la semana pasada estaba previsto que se sentara en el banquillo, pero finalmente volvió a solicitar un juicio abreviado y el Tribunal Penal 1 de esta ciudad resolvió unificar la condena anterior con la nueva.

Sucedió que el 5 de julio de 2015, Hugo Ramón Cáceres Doldán, hoy de 41 años y de nacionalidad paraguaya sorprendió a la pareja montecarlense en la vivienda que tenían en el barrio Las Flores.

Ambos se disponían a salir a cenar cuando fueron sorprendidos por tres delincuentes encapuchados. Uno sólo portaba un arma y además llevaba guantes. Habían saltado el muro y los encañonaron cuando se disponían a salir en su Peugeot 308.

Los llevaron al interior de la vivienda y los ataron. “¡La plata, la plata!”, gritaron a las víctimas, que entonces les entregaron alrededor de 17 mil pesos en efectivo y unos 800 reales. Sin embargo, los ladrones querían más y amenazaron con mutilar al dueño de casa: “¿Qué dedo querés que te cortemos?”, le dijeron al abogado, quien insistió en que no tenía más dinero. “Cortame cualquiera, porque no tengo más plata”, fue la respuesta.

Estas palabras sonaron muy convincentes por lo que dejaron de hostigarlos pero revolvieron toda la casa en busca de más bienes.

Estuvieron en el lugar durante al menos una hora y en un determinado momento sonó el teléfono del cabecilla de la banda, quien habló con un cuarto al que le decía “aguantá vieja, aguantá que el trabajo ya está hecho”. El que llevaba la voz cantante le pidió perdón al abogado. “Disculpá por todo y por el desastre que hicimos en tu casa. Chau”. Huyeron en el auto de la pareja.

Luego que la pareja se liberara de sus ataduras llamaron a la policía, quienes montaron un rastrillaje pero no pudieron dar con los autores.

En la medida que los investigadores comenzaron las pesquisas, apuntaron al círculo íntimo de uno de los sospechosos, quien como se mencionó, ya había acumulado un frondoso prontuario en la zona de Eldorado y Montecarlo.

Los efectivos llegaron a la casa de la expareja y le preguntaron si lo había visto al fulano en los últimos tiempos. La mujer les dijo sí, efectivamente había pasado por allí para obsequiarle alhajas. Evidentemente el ladrón todavía tenía sentimientos por ella y le quiso dar lo mejor de sí, lo que le había robado a la mujer del abogado.

Luego que los policías le explicaran que esos objetos eran mal habidos, ella los entregó de forma voluntaria para no verse involucrada en el ilícito.

Se presume que el autor se mantuvo prófugo en Paraguay, hasta que la Policía volvió a saber de él cuando dos víctimas denunciaron que dos motochorros los habían asaltado.

Detenido por este hecho en 2016, a su vez la Justicia lo procesó por el asalto que cometió en Montecarlo.

Tras recibir la primera sentencia abreviada en marzo de este año, el jueves de la semana pasada debía ser juzgado por el robo a la pareja, pero volvió a pedir juicio abreviado en un acuerdo entre su defensor y el fiscal.

Al tratarse del mismo delito de robo a mano armada, pero en casos distintos, los magistrados María Teresa Ramos, Lyda Inés Gallardo y Ángel Atilio León analizaron el pedido de unificar las penas en base a lo establecido por los artículos 29 y 58 del Código Penal y artículo 22 del Código Procesal Penal de Misiones.

Fue así que resolvieron una condena unificada de diez años de prisión por el delito de “robo calificado por el uso de arma” . Cabe aclarar que con esta condena Hugo Ramón Cáceres Doldán fue declarado reincidente por cuarta vez.