Ciudades intermedias: desafíos para el desarrollo sostenible

De visita en Misiones, la investigadora del CONICET, Susana María Sassone, dictó una conferencia magistral en el Instituto Montoya acerca de la temática.

03/09/2019 14:22

 

Momentos antes de exponer habló con PRIMERA EDICIÓN y explicó algunos aspectos sustanciales sobre sus investigaciones y las ideas que vino a desarrollar en las charlas orientadas a profesores de Geografía, Historia, Ciencias Jurídicas, Políticas, de Enseñanza Primaria e investigadores del campo de las Ciencias Sociales.

 

¿Cómo se vinculan las sociedades intermedias con el desarrollo sostenible? 

Las sedes intermedias son parte de los sistemas urbanos de los países desarrollados y tienen la misión de generar un territorio en redes que van vinculando a éste (el territorio) hacia arriba en relación con las ciudades más grandes y hacia abajo, ya que hacia las intermedias, se acercan las poblaciones de las ciudades pequeñas o rurales.

La articulación de estos nodos da lugar a la vida de los países. A estas se les adjudica un determinado tamaño de población, en general no menos de 20 mil habitantes y pueden llegar a tener 500 mil. El otro aspecto es que tienen la capacidad de llevar adelante funciones de comercio y servicios con un nivel de jerarquía que permite tener un alcance más allá del área inmediata. La cuestión del desarrollo sostenible tiene que ver con que se allana el camino para la participación ciudadana.

Apunta a que la justicia social y espacial pueda ser abordada a través de políticas públicas. En estas ciudades intermedias pueden estar las agencias del Estado para operar sobre las demandas, por ejemplo de viviendas, en pueblos y parajes. El accionar está en esas cabeceras de nivel medio.

 

¿Qué función cumple y es propia de una ciudad intermedia?

La que cumple la universidad. Estas no pueden estar en cada ciudad, eso es sabido, por eso eligen esos lugares de funcionamiento en éstas para tener un caudal de alumnado y ser capaces de atender al alumnado con una oferta que cumpla las necesidades del área de influencia.

La ciudad intermedia está en el medio entre las grandes decisiones y las demandas de las bases. Por ejemplo Posadas, que es multifuncional y cumple por ser cabecera con esas características. Sin embargo, al momento de ver la realidad de la provincia nos hemos encontrado con ciudades como San Vicente, que llama la atención cómo ha crecido, con más de 20 mil habitantes en el departamento Guaraní, que está demandando determinada cantidad de servicios en el nordeste de Misiones, por ejemplo y no es el único caso, por lo que hemos podido ver, sino que existen por lo menos siete localidades que han mostrado un crecimiento vertiginoso y superan a la media nacional respecto ese comportamiento.

 

¿Qué es el desarrollo sostenible pensando en la ciudad?

Es buscar una equidad en la vida de los habitantes de esa ciudad y de su área de influencia porque está prestando funciones para toda el área: bancos, salud pública, entre otros. Una ciudad intermedia tiene seguramente un hospital de alta complejidad y luego van dándose una jerarquía de establecimientos.

Las ciudades intermedias apuntan a dar soluciones a aquellos problemas que están atravesando las sociedades.

 

¿Cuál es el rol que cumple la educación en ese sentido?

Es un rol clave. Es la gran llave del cambio radical de una sociedad. Si hoy miramos otras sociedades vemos que para impulsar la educación no es que haga falta ser muy desarrollados. Son políticas de Estado que alientan ese segmento. Hoy miro nuestra sociedad y creo que hay que fortalecer la formación de los formadores. Esa es una fuerte responsabilidad.

 

¿Cómo está posicionada Misiones en cuanto a sus ciudades intermedias?

Según datos observados del censo de 2010 y mirando los números en perspectiva en relación al espacio geográfico, me encuentro con esta provincia que tiene siete ciudades intermedias, dentro de los rangos que proponemos como estrato. La superficie de esta provincia si uno la compara con otras es muchísima.