Cayó un prófugo chileno buscado por homicidio

El dato fue aportado por la Policía brasileña a sus pares argentinos. Era sobre la presencia de un prófugo por homicidio en Chile y posible involucrado en “actividades terroristas o contra el orden público” en Brasil.

01/09/2019 16:08

IDENTIDAD FALSA. Se coordinó información entre fuerzas de seguridad de la Argentina, Brasil y Chile para dar con el peligroso chileno.

De inmediato, y contando con fotos y otros informes, los uniformados argentinos procedieron a detener al sospechoso en Andresito.

Su rostro no coincidía con el de su DNI, y además mostró nerviosismo y marcado acento chileno (su idioma de origen), contaron quienes hicieron el control sobre el micro.

Fue detenido y a través de las huellas digitales se pudo establecer que sobre el mismo pesaba un pedido de captura “por homicidio, lesiones graves, receptación y robo en lugar no habitado” en Chile.

Se trata de Nicolás Alejandro M. V. de 31 años y de nacionalidad chilena.

Mientras se realizan los trámites procesales con Chile, la Justicia de Misiones ya lo imputó por el delito Federal de “portación ilegítima de DNI de otra persona”.

 

Brasileños le seguían los pasos

Este sábado, vía telefónica, un sargento de la Policía Civil de Capanema (Brasil) solicitó colaboración para la identificación del sospechoso. Para ello facilitó una fotografía del mismo (vía whatsapp) y agregó que estaba viajando en colectivo hacia la citada localidad misionera y con intenciones de cruzar la frontera en la localidad de San Antonio.

Según inteligencia del país vecino se trataría de un integrante de un grupo delictivo con destino a São Paulo, Brasil, donde podría dedicarse a presuntas “actividades terroristas o contra el orden público”. Fue así que sobre ruta provincial 19 casi ruta nacional 101 y tras la verificación del ómnibus (que hace el trayecto Wanda-Andresito), se logró identificar al individuo.

Si bien afirmó ser la persona que figuraba en el DNI que presentó, los uniformados notaron que el rostro del documento no coincidía con el portador, también se puso nervioso y se distinguió el acento de voz extranjera, por lo que se procedió a su detención.

Se le incautó un handy, un celular, 3.605 pesos argentinos, 8 dólares y 10 pesos bolivianos.