POSADAS. Efectivos de la Dirección Tránsito y del Comando Radioeléctrico Uno fueron acusados por un superior de no acatar órdenes y de obstruir en un operativo donde procuraban secuestrar un vehículo cuyo conductor momentos antes protagonizó una persecución. El confuso episodio sucedió en la capital provincial, y fue protagonizado por uniformados y un integrante de la comunidad gitana, quien finalmente logró ocultarse de las autoridades y no pudo ser individualizado, según precisaron las fuentes. Todo comenzó a las 17.30 del pasado viernes, cuando el segundo jefe de la Unidad Regional X, el comisarío Mayor José Kruchowski acudió a la intersección de la colectora de la avenida Quaranta e intersección con la calle Las Rosas del barrio El Progreso, donde se realizaba un procedimiento a cargo del personal de la Dirección General de Seguridad Vial y Turismo. Los efectivos de esa dependencia le relataron al comisario que momentos antes en la esquina de las avenidas Quaranta y Francisco de Haro observaron a una camioneta Peugeot Partner de color blanca, que violó la luz roja del semáforo, el conductor no acató las ordenes de detener su marcha e ingresó a un domicilio perteneciente a la comunidad gitana. Luego los efectivos se percataron que uno de los integrantes de dicha comunidad salió de esa vivienda a bordo de una camioneta Toyota Hilux de color blanca, dirigiéndose por la ruta nacional 12, siendo perseguida por al menos dos móviles. En su huida el rodado colisionó al móvil policial y regresó al mismo domicilio de donde partió. Los ocupantes de la casa cerraron el portón de acceso. Ante esta situación el comisario Kruchowski manifestó al personal policial presente -de Tránsito y del Comando Radioeléctrico Uno que fue en apoyo- que se hacía cargo del procedimiento. En esas circunstancias, según relató el jefe policial, los efectivos que estaban en la escena “comenzaron a cuestionar las ordenes que les impartí, dirigiéndose en todo momento hacia mi de manera incorrecta y a viva voz frente a civiles, periodistas y circunstanciales transeúntes haciéndolo de manera mas efusiva dos oficiales y un agente (de las citadas dependencias). Mientras esto ocurría personal subalterno de la Dirección Tránsito intentó secuestrar los vehículos estacionados en el lugar sin motivos, a lo que me acerqué a manifestarles que eso no era correcto, a lo que recibí como respuesta palabras indecorosas”. Posteriormente, señala el reporte oficial, la camioneta Toyota fue secuestrada por orden de la Justicia, sin embargo el infractor no pudo ser individualizado. Dura acusación del jefe El comisario mayor Kruchowski agregó en su informe que “que debido a la influencia y la no colaboración del personal de Tránsito no se logró la individualización del conductor del rodado ya que personal policial entorpecía el procedimiento con su actitud irrespetuosa hacia mí persona y tratando de secuestrar los rodados mal estacionados, antes de colaborar con el esclarecimiento del hecho”.Además, el segundo jefe de la Unidad Regional X relató que “cuando personal subalterno de la Dirección Tránsito intentó secuestrar los vehículos estacionados en el lugar sin motivo, a lo que me acerqué a manifestarles que no era correcto lo que hacían, recibí como respuesta palabras indecorosas hacia mí por parte de los mismos; quienes con su accionar hicieron que los integrantes de la comunidad gitana se exaltaran no accediendo a entregar el rodado por lo que tuve que alzar la voz para que acataran las ordenes, por lo que luego de esto se retiraron raudamente del lugar, a quienes antes de irse del lugar les manifesté que radiquen la correspondiente denuncia a los fines de realizar los tramites correspondientes”. Cabe consignar que el temerario conductor jamás pudo ser identificado, pese a que protagonizó una huida a toda velocidad por calles y avenidas de Posadas, llegando a chocar a un patrullero.





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